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La inteligencia artificial ha avanzado a pasos agigantados, pero no siempre de la mano de la ética o la seguridad. Esta semana, en la sección "IA para andar por casa", el experto y consultor Ricardo Devis ha puesto el foco en las polémicas que han rodeado a herramientas como Grok y ChatGPT, recordándonos que, en ocasiones, solo la presión económica logra poner límites a la tecnología.
La controversia más reciente tiene como protagonista a Grok, la IA de la red social X. Tras lanzar una función de edición de imágenes, la plataforma se convirtió rápidamente en una fábrica industrial de contenidos sexualizados no consentidos, llegando a generar cerca de 8.000 imágenes de este tipo por hora en su momento pico. A pesar de las críticas iniciales y la actitud desafiante de Elon Musk, la postura cambió cuando países como Malasia e Indonesia bloquearon la herramienta y la Unión Europea abrió investigaciones que amenazaban los ingresos de la compañía. Devis lamenta que solo la posible pérdida de negocio haya hecho reaccionar a la empresa, señalando que la falta de fiabilidad de Grok es alarmante tanto a nivel empresarial como para el uso doméstico.
Pero los riesgos no se limitan a la generación de imágenes, ya que Devis también alertó sobre el papel de las IA en la salud mental de los jóvenes. Se mencionaron casos críticos en los que adolescentes han desarrollado una dependencia emocional peligrosa con chatbots, como el ejemplo de un joven que confesó intenciones de suicidio a ChatGPT. La respuesta de la máquina, lejos de activar una alerta humana o derivar a servicios de ayuda, fue un frío "descansa tranquilo, rey", lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad de los menores que se están formando frente a estas tecnologías.
Ante este panorama, la recomendación de Ricardo Devis para las familias es clara: no se debe permitir que los menores utilicen versiones gratuitas o abiertas sin supervisión. Es preferible realizar una pequeña inversión en seguridad y optar por versiones de pago que incluyan modos tutelados, los cuales permiten que la cuenta del menor esté ligada a la del adulto para monitorizar la interacción. Aunque esto suponga un coste económico, es la única alternativa real para garantizar que el uso de la IA sea positivo y no nocivo, manteniendo el control sobre la privacidad y el tipo de contenido al que acceden los niños. En definitiva, toca encontrar el equilibrio y aplicar la cautela necesaria para que la IA sea un aliado y no un riesgo en nuestros hogares.
La inteligencia artificial ha dejado de ser una simple ventana de chat para convertirse en una herramienta capaz de remangarse y poner orden en nuestro "diógenes digital". En la última entrega de la sección "IA para andar por casa", Ricardo Devis, fundador de Bilbao AI, explica cómo las nuevas funciones de modelos como Claude (de Anthropic) están revolucionando la forma en que interactuamos con las carpetas de nuestro ordenador.
Hasta hace poco, interactuar con una IA implicaba subir archivos de uno en uno o de poco peso. Sin embargo, la evolución tecnológica permite ahora lo que Devis denomina un "becario digital con esteroides". Herramientas como Claude Cowork permiten analizar directorios completos, sin importar si contienen tres documentos o diez mil.
Esta capacidad es especialmente útil para combatir el caos que acumulamos en el móvil y el PC: desde carpetas de descargas infinitas hasta miles de fotos sin clasificar.
¿En qué se traduce esto en nuestro día a día? Devis destaca varios escenarios cotidianos donde la IA marca la diferencia:
Gestión de autónomos: La IA puede leer cientos de facturas en PDF, extraer los datos, agruparlas por conceptos contables o trimestres y generar automáticamente un Excel para enviárselo al asesor.
Comparativa de presupuestos: Ante una reforma en el hogar, la IA es capaz de analizar distintos presupuestos, comparar materiales y calidades, e incluso interpretar planos y fotos para aconsejarnos cuál se adapta mejor a nuestras necesidades.
Organización de recuerdos: Podemos pedirle que analice una carpeta con 5.000 fotos y que seleccione aquellas en las que salimos sonriendo o con nuestra pareja, creando una selección automática.
Uno de los puntos más destacados de la charla fue la utilidad de la IA en gestiones personales complejas, como la burocracia tras el fallecimiento de un familiar.
Enfrentarse a montañas de seguros y testamentos es una tarea dolorosa. La IA no solo puede extraer la información relevante de esos documentos de forma eficiente, sino que, como apunta Devis, lo hace con una capacidad de respuesta empática que facilita el proceso al usuario en momentos de vulnerabilidad.
Aunque ChatGPT sigue siendo la marca más reconocida y comercial para el gran público, el cierre de año no ha sido el esperado para la compañía de Sam Altman.
Crecimiento estancado: En diciembre, mientras Google aumentó su base de usuarios en un 30%, ChatGPT solo creció un 15%.
Código Rojo: La versión actual, la 5.2, no ha logrado convencer del todo, lo que ha llevado a OpenAI a activar un "código rojo" ante el avance de sus competidores.
Migración de usuarios: Se observa un desplazamiento claro de usuarios no profesionales desde ChatGPT hacia las herramientas de Google.
Google ha tomado el liderazgo en el mercado de consumo gracias al lanzamiento de Gemini 3.
Para quienes buscan una herramienta de trabajo, Claude se ha posicionado como la opción preferida, manteniendo una distancia considerable respecto a sus rivales en este ámbito.
Alianzas estratégicas: Ha firmado acuerdos con gigantes como Accenture y Deloitte para la formación de cientos de miles de empleados.
Superioridad técnica: Actualmente, es considerada la IA a elegir para tareas de codificación y entornos profesionales complejos, superando a las versiones más enfocadas al usuario común.
Finalmente, la apuesta de Elon Musk, Grok, sigue generando titulares, apoyada por una infraestructura masiva.
Uso militar: En Estados Unidos, Grok ha empezado a introducirse en el Departamento de Guerra, un avance que, según los expertos, resulta impactante por su escala.
El año concluye con una inteligencia artificial mucho más madura que hace doce meses, dejando el escenario listo para una evolución aún más profunda en 2026.
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