Eres la herramienta fundamental para que todo funcione correctamente en la casa. No es fácil ser papá,
con tus hijos. Eres tan grande que cualquier
regalo te queda pequeño. Eres la perfecta combinación
entre profesor, handyman, chef, médico y súper héroe. Le has enseñado tantas cosas a tus hijos,
y les has dado tanto amor, que
lo mínimo que pueden hacer es
agradecerte. Al pensar en ti papito, recuerdo también a mi papá...
¡No se lo digas a tu mamá! Eres como un mago
pues conviertes la tristeza
en alegría, el aburrimiento
en diversión y la desesperanza
en ilusión. No eres sólo papá, también eres amigo. Un amigo al cuál respetan y admiran tus hijos. No tienes corona, pero siempre serás el rey de nuestros corazones. Papá, gracias por todos tus esfuerzos para que ellos tengan una vida segura y llena de oportunidades.