Hoy en Arecibo Pueblo despedimos el 2020 dando gracias a Dios. El Señor nos sorprendió con UN REGALO INESPERADO: valor, descanso, sabiduría, amor y nuevas fuerzas. Aunque es inevitable la aflicción, una vez más nos recordó, que en Él tenemos PAZ y CONFIANZA. Recibamos el 2021 con la seguridad, amor y esperanza que solo es posible en CRISTO. ¡Aleluya! Una mañana gloriosa en presencia de Dios.