"Hasta este momento las cosas estaban en un caos en la vida de Jacob; Desde el día que Jacob peleó con el ángel, desde ese amanecer glorioso, todo en adelante había sido un tornado de problemas y tristezas; todo porque Jacob no había entendido que el hecho de recibir un nuevo nombre, una nueva identidad, implicaba no solo que su nombre cambiaba sino que la vida de Jacob debía también cambiar. Jacob debía dejar la vieja vida y comenzar una nueva. Jacob, si no dejaba la antigua forma de hacer las cosas, su vida no cambiaría aunque el Señor le diera un nuevo nombre. A esto Pablo le llamó el despojarse del viejo hombre.Este nuevo nombre dado por Dios a Jacob era una garantía de que Dios se comprometía a pelear con él, a estar de su lado, a ir con él, pero lo que Jacob debía entender era que este compromiso no podía ser unilateral, no podía ser solo de parte de Dios, sino que él debía darse también para Dios y seguirlo seriamente. Hasta ahora ha sido Dios buscando a Jacob, pero la meta de esto es que Jacob se transforme en un buscador de Dios. En un adorador de Dios.En medio del caos y de las indecisiones y carnalidades de Jacob, vuelve a escuchar el llamado de Dios. A veces los peores momentos del hombre son los mejores momentos de Dios. El hombre cuando atraviesa por tiempos de crisis es cuando está más dispuesto a oír a Dios.Ahora Jacob está en una situación muy compleja; sus hijos, cobrando venganza por su hermana Dina, quien había sido violada por Siquem, el hijo del hombre más prominente de la región, asesinaron a todos los hombres y saquearon la ciudad y se llevaron consigo a las viudas y a los huérfanos y robaron todo lo que encontraron en las casas.Sin duda esto despertaría el deseo de venganza de las ciudades alrededor, conocidos, amigos de estas personas y de sus autoridades. Aunque Jacob lo tomó muy personal, era verdad lo que él dijo en el versículo 30: «el cananeo y el ferezeo; y teniendo yo pocos hombres, se juntarán contra mí y me atacarán, y seré destruido yo y mi casa».En medio de este caos, aparece la voz de Dios. Dios amados, tiene esa capacidad infinita de arreglarlo todo. Y en esta ocasión, una vez más, y a pesar de todos los descuidos que Jacob ha tenido y a pesar de todas sus malas decisiones; una vez más lo ayudará."