El Apóstol Pablo, en esta sección está tocando el punto de discordia entre él y los corintios. El tema fue el viaje que Pablo dijo que haría a corinto y no lo hizo. Leemos en 1 corintios 16: 7 «porque no quiero veros ahora de paso, pues espero estar con vosotros algún tiempo, si el Señor lo permite».
Pablo tuvo en sus planes el visitar a los corintios pero esta visita no se concretó. En todo caso, Pablo dijo “Si el Señor lo permite”. Esto significa que, aunque es parte de mis planes, le dejamos a Dios la dirección de estos asuntos.
Pablo, en su ministerio ya tenía muy claro, que, no importando sus deseos, sería el Espíritu Santo quien dirigiría toda buena obra. Así fue, por ejemplo, en el caso del ministerio a los de Macedonia. Hechos 16: 6 – 10.
En este caso, el viaje para visitar a los corintios no se dio y Pablo tuvo una buena razón de Dios para no hacerlo.
Esto despertó, en los corintios, acusaciones hacia el carácter de Pablo, lo cual llegó a afectar la relación que Pablo tuvo con la iglesia. Un tema menor, llegó a ser un problema mayúsculo por la inmadurez de los corintios.
En esta sección, Pablo tocará el punto de discordia, pero no con el fin de enrostrar la inmadurez de los corintios, sino procurar traer paz a ellos de que en él no hay un espíritu de pelea sino de reconciliación