Hoy día, tristemente, la sociedad espera que se hable desde los púlpitos de las iglesias, acerca de los sueños, sobre alcanzar metas, y de lo capaces que somos para hacer lo que deseemos. Ese es el tipo de mensajes que muchos creyentes buscan hoy. Es lo que el mundo quiere. Pero la Biblia está llena del tema sobre la santificación. Del concepto de la santidad de Dios. Dios es un Dios santo, único. Y la Biblia también habla de la santidad que Dios demanda de nosotros, su pueblo.