Jesús hace énfasis en este pasaje de hoy en Lucas 18:15-34, en esa humildad con que se debe recibir el reino de Dios. Y nos trae como ejemplo al niño inocente, cuya actitud es de recibir, de fe. En esa manera es que todos los creyentes debemos crecer. Confiando en nuestro Padre, en todo lo que Él ha dicho, en que sus promesas son sí y amén. Que aunque no sabemos cómo se van a cumplir dichas promesas, se le cree hasta el final.