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En el club de lectura comunitaria de la iglesia "Pueblo de Dios", compartimos el libro "Samaritana. Un encuentro inesperado que transforma una vida" del Pastor Alejandro De Luca.
La mujer samaritana se parece a nosotros, y ese es uno de los motivos por los cuales nos resulta tan fácil sumergirnos en esta historia. Queremos ver en detalle esta revelación que transformo a una mujer, a todo un pueblo y que puede transformar la vida de cada uno de nosotros.
Cada martes a las 18:30 horas presencialmente leemos y compartimos este libro.
En el club de lectura comunitaria de la iglesia "Pueblo de Dios", compartimos el libro "Samaritana. Un encuentro inesperado que transforma una vida" del Pastor Alejandro De Luca.
La mujer samaritana se parece a nosotros, y ese es uno de los motivos por los cuales nos resulta tan fácil sumergirnos en esta historia. Queremos ver en detalle esta revelación que transformo a una mujer, a todo un pueblo y que puede transformar la vida de cada uno de nosotros.
Cada martes a las 18:30 horas presencialmente leemos y compartimos este libro.
Si la vida del creyente ha de agradar a Dios, es necesario que ésta se ajuste enteramente a Él. Con excesiva frecuencia, en la aplicación de este principio a nuestras vidas, enfatizamos sólo algún detalle de nuestra conducta o de nuestro servicio a Dios. Por consiguiente, muy a menudo no logramos apreciar la magnitud del ajuste que tenemos que hacer, y el punto en que deberíamos comenzar. Pero Dios juzga todo, el principio y el fin, por las perfecciones de su Hijo. Las Escrituras afirman claramente que a Dios le ha placido « [9 Él nos hizo conocer el misterio de su voluntad conforme al buen propósito que de antemano estableció en Cristo,]10 para llevarlo a cabo cuando se cumpliera el tiempo, esto es, reunir en él todas las cosas, tanto las del cielo como las de la tierra.
En Cristo también fuimos hechos herederos,[a] pues fuimos predestinados según el plan de aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad, reunir todas las cosas en Cristo. . .en quien asimismo tuvimos herencia"] (Ef. 1:9-11).
Es mi sincero ruego que, en esta serie, sean nuevamente abiertos nuestros ojos y veamos que sólo acentuando debidamente este punto, podremos esperar la realización del propósito de Dios para nuestras vidas, a saber, "a fin de que nosotros, que ya hemos puesto nuestra esperanza en Cristo, seamos para alabanza de su gloria." (1:12).
Servirá de fondo a nuestras meditaciones la epístola de Pablo a los Efesios.
En el club de lectura comunitaria de la iglesia "Pueblo de Dios", compartimos el libro "Samaritana. Un encuentro inesperado que transforma una vida" del Pastor Alejandro De Luca.
La mujer samaritana se parece a nosotros, y ese es uno de los motivos por los cuales nos resulta tan fácil sumergirnos en esta historia. Queremos ver en detalle esta revelación que transformo a una mujer, a todo un pueblo y que puede transformar la vida de cada uno de nosotros.
Cada martes a las 18:30 horas presencialmente leemos y compartimos este libro.
Si la vida del creyente ha de agradar a Dios, es necesario que ésta se ajuste enteramente a Él. Con excesiva frecuencia, en la aplicación de este principio a nuestras vidas, enfatizamos sólo algún detalle de nuestra conducta o de nuestro servicio a Dios. Por consiguiente, muy a menudo no logramos apreciar la magnitud del ajuste que tenemos que hacer, y el punto en que deberíamos comenzar. Pero Dios juzga todo, el principio y el fin, por las perfecciones de su Hijo. Las Escrituras afirman claramente que a Dios le ha placido « [9 Él nos hizo conocer el misterio de su voluntad conforme al buen propósito que de antemano estableció en Cristo,]10 para llevarlo a cabo cuando se cumpliera el tiempo, esto es, reunir en él todas las cosas, tanto las del cielo como las de la tierra.
En Cristo también fuimos hechos herederos,[a] pues fuimos predestinados según el plan de aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad, reunir todas las cosas en Cristo. . .en quien asimismo tuvimos herencia"] (Ef. 1:9-11).
Es mi sincero ruego que, en esta serie, sean nuevamente abiertos nuestros ojos y veamos que sólo acentuando debidamente este punto, podremos esperar la realización del propósito de Dios para nuestras vidas, a saber, "a fin de que nosotros, que ya hemos puesto nuestra esperanza en Cristo, seamos para alabanza de su gloria." (1:12).
Servirá de fondo a nuestras meditaciones la epístola de Pablo a los Efesios.
En el club de lectura comunitaria de la iglesia "Pueblo de Dios", compartimos el libro "Samaritana. Un encuentro inesperado que transforma una vida" del Pastor Alejandro De Luca.
La mujer samaritana se parece a nosotros, y ese es uno de los motivos por los cuales nos resulta tan fácil sumergirnos en esta historia. Queremos ver en detalle esta revelación que transformo a una mujer, a todo un pueblo y que puede transformar la vida de cada uno de nosotros.
Cada martes a las 18:30 horas presencialmente leemos y compartimos este libro.
Si la vida del creyente ha de agradar a Dios, es necesario que ésta se ajuste enteramente a Él. Con excesiva frecuencia, en la aplicación de este principio a nuestras vidas, enfatizamos sólo algún detalle de nuestra conducta o de nuestro servicio a Dios. Por consiguiente, muy a menudo no logramos apreciar la magnitud del ajuste que tenemos que hacer, y el punto en que deberíamos comenzar. Pero Dios juzga todo, el principio y el fin, por las perfecciones de su Hijo. Las Escrituras afirman claramente que a Dios le ha placido « [9 Él nos hizo conocer el misterio de su voluntad conforme al buen propósito que de antemano estableció en Cristo,]10 para llevarlo a cabo cuando se cumpliera el tiempo, esto es, reunir en él todas las cosas, tanto las del cielo como las de la tierra.
En Cristo también fuimos hechos herederos,[a] pues fuimos predestinados según el plan de aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad, reunir todas las cosas en Cristo. . .en quien asimismo tuvimos herencia"] (Ef. 1:9-11).
Es mi sincero ruego que, en esta serie, sean nuevamente abiertos nuestros ojos y veamos que sólo acentuando debidamente este punto, podremos esperar la realización del propósito de Dios para nuestras vidas, a saber, "a fin de que nosotros, que ya hemos puesto nuestra esperanza en Cristo, seamos para alabanza de su gloria." (1:12).
Servirá de fondo a nuestras meditaciones la epístola de Pablo a los Efesios.
En el club de lectura comunitaria de la iglesia "Pueblo de Dios", compartimos el libro "Samaritana. Un encuentro inesperado que transforma una vida" del Pastor Alejandro De Luca.
La mujer samaritana se parece a nosotros, y ese es uno de los motivos por los cuales nos resulta tan fácil sumergirnos en esta historia. Queremos ver en detalle esta revelación que transformo a una mujer, a todo un pueblo y que puede transformar la vida de cada uno de nosotros.
Cada martes a las 18:30 horas presencialmente leemos y compartimos este libro.
Si la vida del creyente ha de agradar a Dios, es necesario que ésta se ajuste enteramente a Él. Con excesiva frecuencia, en la aplicación de este principio a nuestras vidas, enfatizamos sólo algún detalle de nuestra conducta o de nuestro servicio a Dios. Por consiguiente, muy a menudo no logramos apreciar la magnitud del ajuste que tenemos que hacer, y el punto en que deberíamos comenzar. Pero Dios juzga todo, el principio y el fin, por las perfecciones de su Hijo. Las Escrituras afirman claramente que a Dios le ha placido « [9 Él nos hizo conocer el misterio de su voluntad conforme al buen propósito que de antemano estableció en Cristo,]10 para llevarlo a cabo cuando se cumpliera el tiempo, esto es, reunir en él todas las cosas, tanto las del cielo como las de la tierra.
En Cristo también fuimos hechos herederos,[a] pues fuimos predestinados según el plan de aquel que hace todas las cosas conforme al designio de su voluntad, reunir todas las cosas en Cristo. . .en quien asimismo tuvimos herencia"] (Ef. 1:9-11).
Es mi sincero ruego que, en esta serie, sean nuevamente abiertos nuestros ojos y veamos que sólo acentuando debidamente este punto, podremos esperar la realización del propósito de Dios para nuestras vidas, a saber, "a fin de que nosotros, que ya hemos puesto nuestra esperanza en Cristo, seamos para alabanza de su gloria." (1:12).
Servirá de fondo a nuestras meditaciones la epístola de Pablo a los Efesios.
En el club de lectura comunitaria de la iglesia "Pueblo de Dios", compartimos el libro "Samaritana. Un encuentro inesperado que transforma una vida" del Pastor Alejandro De Luca.
La mujer samaritana se parece a nosotros, y ese es uno de los motivos por los cuales nos resulta tan fácil sumergirnos en esta historia. Queremos ver en detalle esta revelación que transformo a una mujer, a todo un pueblo y que puede transformar la vida de cada uno de nosotros.
Cada martes a las 18:30 horas presencialmente leemos y compartimos este libro.
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