En 1 Corintios 12:31 nos deja la siguiente indicación “ Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente.” Por lo tanto, es importante reflexionar que estamos transitando en un camino que nos lleva a un fin, que puede ser malo o ser bueno, pero a la luz de la palabra sabremos si inclusive podríamos estar en un camino mejor.
En el libro de los Corintios encontramos un diagnóstico que nos deja la lección de lo que debemos de ir arrancando.
Signos y sintomas espirituales de estar en el camino incorrecto:
- Contiendas (1 Corintios 1:10-11)
- Divisiones, carnalidades, celos, competencia (1 Corintios 3:1-5)
- Inmoralidad Sexual (1 Corintios 5:1 / 1 Corintios 6:12-20)
- Pleitos judicales entre ellos ( 1 Corintios 6:1-11)
- Idolatría, fornicación y murmuración (1 Corintios 10:1-10)
- Contaminación del mundo, borracheras (1 Corintios 11:17-21)
- Problemas matrimoniales (1 Corintios 7:1-5)
Por lo tanto, se estaban corrompiendo. En Jeremías 1:10 (LBLA) hay una clave importante “Mira, hoy te he dado autoridad sobre las naciones y sobre los reinos, para arrancar y para derribar, para destruir y para derrocar, para edificar y para plantar.” Sin embargo, para poder arrancar y derribar, debemos de tener un diagnóstico claro de contra que vamos a pelear.
Diagnóstico: Un pueblo soberbios con un amor fingido
Antídoto: Destruir y desarraigar lo malo que encontremos, sin embargo, recordemos que si desaraigamos debemos de plantar y edificar.
1. Desarraigar el individualismo y egoísimo, para plantar la unidad (Corintios 12:12-14)
2. Desarraigar la hipocresía y la apariencia, para plantar la verdad y sinceridad (1 Corintios 13:1-3)
3. Desarraigar la impaciencia, la arrogancia, la injusticia, la envidia; para plantar la paz, paciencia, justicia y verdad (1 Corintios 13:4-8)
Si seguimos en el caminio corrupto vamos a permanecer en la tierra (1 Corintios 15:40) por lo que debemos de procurar tomar el antidoto para tener la gloria de no permanecer atados a esta tierra (1 corintios 15: 44-46)
Una vez más en 1 Corintios 15:50 nos indica que lo que se corrompe no pueden heredar y que debemos despojarnos de todo aquello que nos corrompe, para poder ser transformados a un cuerpo incurruptible (1 Corintios 15:51-53).
Recuerda que cada vez que practicas el amor verdadero (1 corintios 13) vas camino a ser transformado.