Todo lo tenemos por gracia, Dios nos regaló salvación, Él pagó por nuestros pecados, nos perdonó y nos redimió y juntamente con la salvación nos regaló una vida nueva, una vida en abundancia, ahora estamos llamados a vivir para la gloria de Dios, a buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, a poner la mirada en Él y vivir en temor reverente, guardando sus mandamientos y caminando aferrados de su mano, y todo lo demás añadido será, Dios tiene cuidado de nosotros por su amor y por su gracia, pero quiere de nosotros santidad.