El ser humano tiene la necesidad de adorar y poner su confianza en alguien, por eso si miramos en el mundo a nuestro alrededor, pondremos ver a un ser humano idólatra, que adora a otros dioses y confía en ellos, en nuestro tiempo tal vez ya no veamos esos dioses paganos, pero estos han sido remplazados por las riquezas, el poder, la fama, el estatus social, varias ideas posmodernas, entre otros, pero como hijos de Dios estamos llamados a alejarnos de estos dioses falsos, a poner nuestra mirada en quien es Dios, a confiar en Él y adorarle con todo lo que somos.