Dios es fiel y por quien es Él, por amor de su nombre, cumple sus promesas, así que como hijos de Dios podemos vivir seguros y confiados en su amor y en sus promesas que serán cumplidas en nuestras vidas, todo es por Él y para Él así que no hay de que temer, nada lo conseguimos por nuestros propios méritos, Dios nos regaló la salvación, en su palabra nos ha prometido bendiciones por su gracia, nada nos podrá separar del amor de Cristo, por eso podemos vivir seguros en su amor, con la mirada firme en quien es Él y alineados a su palabra para su gloria y su honra.