Dios levantó a Saúl como rey para dirigir a su pueblo, el Espíritu de Dios vino sobre Saúl con poder a tal punto que profetizaba. Dios había cambiado su corazón (1 Samuel 10:9-10), sin embargo 3 capítulos más tarde, Dios tiene que desecharlo como rey. El corazón de Saúl se volvió contra Dios y cometió graves errores que mostraremos en el día de hoy, el problema de Saúl fue que no se arrepintió y Dios no pudo restituirlo. La temporada de Saúl termina y Dios levanta un nuevo rey, alguien que tampoco es perfecto, que comete errores, pero que su corazón siempre había una actitud de arrepentimiento. Mediante esta predicación el Pastor Antonio Burgos nos ayudará a entender que una vida de pecado provocará un declive espiritual donde incluso lo malo ante los ojos de Dios para algunos se convertirán en prácticas normales.