Cuida la semilla
Dios no creó la semilla para que permanezca siendo semilla sino para que se convierta en bosque. Asi también, cuando Dios da una palabra, no regresa a él vacía, sino cumple el propósito por el cual la envió.
Dios ha sembrado en nuestros corazones su Palabra la cual debemos cuidar y proteger, obedeciéndola y poniéndola por obra responsablemente para dar fruto.
Escucha este mensaje sobre la importancia de nuestro propósito en la Tierra como personas a quienes Dios ha llamado a dar fruto.