No puede haber primera sin segunda. Esa es la regla máxima de las cosas buenas, se aplica a películas, libros, cómics, prácticamente a casi todo. Y bueno, no podía faltar otro especial de anime. Ya siendo más grandes, cambiamos la visión que teníamos de aquellos animes. Aún vibramos con las aventuras de nuestros héroes de la infancia, pero al crecer, modificamos la perspectiva y buscamos otros tipos de animación.
El mismo panel de expertos se encarga de desmenuzar nuevamente estas joyas de nuestra adolescencia, adentrándonos un poco más en la adultez.