La Biblia consistentemente nos dice que la actividad homosexual es pecado. Según la Palabra, el perdón de Dios está tan disponible para un homosexual como para un adúltero, un adorador de ídolos, un asesino, un ladrón. Dios también promete dar a todos aquellos que crean en Jesucristo para su salvación, la fuerza para la victoria sobre el pecado, incluyendo la homosexualidad.