La familia es el organismo más importante de la sociedad, y todos somos parte de una familia. Las familias definen el curso de las sociedades en las cuales nos desarrollamos.Por eso, este fin de semana queremos hablar del culto familiar como práctica indispensable para que la familia funcione de la manera que el creador la diseñó. Por un lado, debemos de reconocer que la indiferencia a la gracia De Dios, a través de Su Palabra y Su guía, será de detrimento para el futuro de nuestras generaciones; pero, de otro lado, la diligencia en permanecer en la Palabra y vivir bajo su guía, resultará en gozo y bienestar en la vida de nuestros hijos, afectando directamente las sociedades.Busquemos, juntos como familia, ser hallados fieles y gozosos, y así tener esa confianza que, aún en lo poco, fuimos fieles. ¡El galardón de nuestro Dios, por ser diligentes como familia, es grande!