"Lo tiene todo para triunfar", dijo su padre.
Lo cierto es que caben más trofeos en casa ni en su habitación.
Sí, lo tiene todo para triunfar: disciplina, sacrificio y ambición.
Pero… Aún no ha triunfado.
Como él o como ella, hay muchos.
Son jóvenes promesas.
Jóvenes que lo tienen (casi) todo pero que no tienen lo más importante: la certeza de que lo conseguirán.
Gestionar las expectativas es clave cuando estamos hablando de deportistas en sus fases más tempranas.
Para empezar, por estar llamado a ser el próximo Nadal. O el próximo Márquez. O la próxima Belmonte.
Es una carga innecesaria.
Una joven promesa no será como el ídolo al que todos admiran.
Ni lo será ni debe serlo.
Porque de eso se trata: de no ser 'el próximo' sino de ser solo ellos mismos con su esencia.
Para estar por encima de todo este ruido, no (solo) hay que entrenar duro, hay que trabajar desde la mentalidad.
Y en este contexto, el coaching deportivo es una herramienta muy eficaz en jóvenes deportistas.
Esta semana hablamos de cómo pasar de joven promesa a certeza incuestionable.
¡Te espero!