La paternidad es una experiencia universal. Aunque es verdad que algunos no han llegado a ser padres, todos y cada uno de nosotros hemos sido hijos ¿verdad? Todos hemos tenido un padre y todos tenemos una idea diferente de lo que es. La nuestra es por desgracia una generación de padres ausentes. Hijos que crecen yendo de una casa a otra, sin tener seguridad de quién, dónde y cuándo. Sabemos también de hijos que han sido abandonados. Parece incluso peor cuando los hijos han conocido a su padre pero claro ¡para su desgracia! El padre es para ellos una mala broma porque lo que han recibido de ellos es apenas su maltrato. Sus padres son poco más que viejos fantasmas que vuelven a ellos en forma de malos recuerdos. Dios no se revela así a nosotros cuando se revela a sí mismo como un padre. El padre celestial que tenemos en Dios es amor. No es como el padre que hemos tenido en este lado de la realidad. Si al pensar en un padre el ánimo se te llena de desencanto, desengaño o desesperación, piensa mejor en ese otro padre amante que sí se revela en su hijo Jesús.... Podcast de Jose de Segovia sobre Segundo libro de Samuel, Cap. 18 1ss