Recientes investigaciones han demostrado la clave para entender el funcionamiento de las regiones cerebrales relacionadas con estados de ánimo, y disfunciones como depresión o adicciones a través de los astrocitos, unas células diferentes a las neuronas. Este descubrimiento permite estudiar con más precisión cómo se produce el mecanismo de recompensa en el nucleo acumbens y el desajuste en algunas conductas.