Son frecuentes los casos de personas que saben con certeza que necesitan ir al psicólogo. Sin embargo, un día tras otro van buscando excusas para aplazar esa decisión ya que les da vergüenza y reciben críticas y desanimo por parte de sus familiares y amigos .
Iniciar un tratamiento psicológico no es una tarea fácil. Al contrario, hay un montón de obstáculos y prejuicios que dificultan iniciar un tratamiento psicológico.
Cuando una persona ha superado las dudas iniciales y sabe a ciencia cierta, que necesita acudir a un profesional, entonces surge la gran duda de llamar y concertar la primera cita.