El pasado martes 26 de septiembre se cumplieron 9 años de aquella noche atroz en Iguala, donde 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa fueron víctimas de desaparición forzada, lo que constituye un crimen de Estado, en el que está involucrado el ex presidente Enrique Peña Nieto.
El Segundo Informe de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa destacó la relación del Ejército con grupos delictivos en Guerrero.
Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, destacó que la desaparición de los 43 normalistas fue “un crimen de Estado” que se fraguó desde lo más alto: el expresidente Enrique Peña Nieto, quien presidió el momento en que se pactó la construcción de la llamada “verdad histórica”. Que lo llamen a declarar. Yo voy por él a Madrid.
“Las autoridades federales, estatales y municipales del más alto nivel fueron omisas y negligentes, existen elementos suficientes para presumir que se alteraron hechos, evidencias y circunstancias para crear una conclusión ajena a la verdad”, expuso el informe.
Encinas indicó que todo apunta a que los estudiantes ya no se encuentran con vida, sino que fueron ultimados.