John Rabe, impactado por los abusos contra la población civil, utilizó su influencia como miembro del partido nazi para crear, junto a la comunidad internacional local, una zona de exclusión, un área segura de unos cuatro kilómetros cuadrados, ofreciendo a la población china refugio de los soldados japoneses.
Rabe trabajó para una filial de Siemens en China de 1911 a 1938, y era el líder local del Partido Nazi. Fue elegido como presidente del comité internacional de ayuda a los habitantes de Nanking porque se esperaba que siendo alemán y afiliado al Partido Nazi pudiera influenciar a los militares japoneses. Personalmente creó la zona internacional de seguridad, usando las embajadas, la Universidad de Nanking y también las propiedades de las cuales era dueño.
Paradójicamente, hizo valer su calidad de prominente miembro nazi (Alemania y Japón ya eran aliados) y se encaró con las autoridades japonesas, pidiéndoles que detuvieran la masacre, aunque sin resultados. Dejó testimonio de primera mano en su diario, de unas 1.200 páginas, de su peripecia vital, en la que de forma extraordinaria se usó el poder del Partido Nazi para salvar vidas de una minoría perseguida.
Con ello consiguió salvar las vidas de 200.000 - 250.000 ciudadanos chinos. Hablaríamos de que su acción redujo las muertes al 50%, y sobre todo protegió a buena parte de la población civil de las represalias de los soldados japoneses (negadas en muchas ocasiones por Japón).
Este "nazi humanitario" regresó a Alemania en 1938 e intentó denunciar las atrocidades que había presenciado en Nanking. Pero la Gestapo lo detuvo, porque Japón y Alemania eran aliados, y por lo tanto, Rabe había ayudado a un país enemigo.
Después de la Segunda Guerra Mundial rusos y británicos lo interrogaron, y pidió ser desnazificado. Obtuvo lo que pedía, pero el juicio respectivo lo dejó en quiebra. Al enterarse de su complicada situación económica, los sobrevivientes de Nanking organizaron la recolección de dinero y comida para su salvador y le enviaron una pensión cada mes. Recibió la paga hasta que, en 1949, los comunistas llegaron al poder. Falleció un mes después, de un ataque al corazón. John Rabe, uno de los más grandes héroes humanitarios del siglo XX, tenía 66 años.