Mateo 13:44-46. Cuando Cristo es tu verdadero tesoro, esa perla de gran
precio, estar en su Reino es aceptar y hacer la voluntad de
Dios. Es decir: hacer la voluntad de Dios no es algo
desagradable, mediocre y agónico, sino la cosa más
maravillosa que le puede suceder al ser humano. Más allá de
la disciplina, del sacrificio, de la autonegación, de la cruz... Se
encuentra la suprema hermosura que excede a todas las
hermosuras y que no se encuentra en ningún otro lugar. No
hay más que una manera de traer paz al corazón, gozo a la
mente, belleza a la vida, y es aceptar y hacer la voluntad de
Dios. Por todo esto y mucho más, Cristo es lo más grandioso y
majestuoso que existe en este mundo,.