Judería medieval de Tarazona: Historia y memoria

Judería medieval de Tarazona: Historia y memoria

By Javier BonaHistory
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Judería medieval de Tarazona: Historia y memoria episodes

  • "Los caminos del Moncayo: Tarazona y Borja, dos juderías hermanas "
    "Los caminos del Moncayo: Tarazona y Borja, dos juderías hermanas "
    Este episodio explora las profundas conexiones entre las comunidades judías de Tarazona y Borja durante el siglo XV, revelando una red de relaciones económicas, sociales y espirituales que desafió las fronteras geográficas y pervivió hasta la expulsión de 1492. A través de más de trescientos cincuenta documentos notariales estudiados por el doctor Miguel Ángel Motis Dolader, descubrimos cómo estas dos juderías hermanas, separadas por apenas veinte kilómetros al pie del Moncayo, compartieron destino, comercio, fe y, finalmente, persecución.
    Contenido del episodio
    La red económica del valle del Ebro
    El episodio comienza situando a Tarazona y Borja dentro de un hinterland económico más amplio que incluía Zaragoza, Magallón y Sos del Rey Católico. Sin embargo, entre Tarazona y Borja existía una proximidad especial que se traducía en intensas relaciones humanas y comerciales. Los judíos de ambas ciudades se conocían, hacían negocios juntos, se prestaban dinero y testificaban en los documentos notariales de los otros.
    Personajes documentados
    El capítulo presenta a varios personajes históricos cuyas vidas ilustran estas conexiones:
    Junez Azamel, judío mercader habitante en Tarazona, protagoniza una operación comercial supralocal documentada el 24 de enero de 1486. Junto con judíos de Borja (David Azamel, Açach Figel, Ezmel Azamel, Yosúa Memmenir y Jucé Taboch), obtiene colectivamente 1,500 sueldos de Mira Levi, viuda de Salamón Constantín de Zaragoza. Esta operación demuestra cómo Zaragoza funcionaba como centro emisor de capital, Tarazona como aljama intermedia con mercaderes activos, y Borja como aljama receptora.
    Rabí Açach Amarillo, judío de Tarazona, aparece en 1465 como prestamista que otorga 35 sueldos a cristianos de Borja (Andrés de Mendolca y Dominga Pero Juhan), con garantía de un majuelo. Este caso ilustra cómo los judíos de Tarazona no solo realizaban grandes operaciones comerciales, sino también pequeños préstamos que permitían a los cristianos de Borja sobrevivir y cultivar sus tierras.
    Jaime Bonel, escudero habitante en Tarazona, poseía propiedades en la judería de Borja. El 21 de abril de 1465 vende por 200 sueldos unas casas en "Basenda de la judería" a Alazar Arrueti, mercader judío de Borja. Este caso demuestra la porosidad de las fronteras entre ambas ciudades.
    Relaciones institucionales
    El episodio dedica especial atención a las relaciones entre el capítulo catedralicio de Tarazona y la aljama de Borja. El capítulo ostentaba censales instituidos por micer Bernat Pinades, arcediano de Calatayud y canónigo de Tarazona: 8,000 sueldos de propiedad con un interés anual de 500 sueldos para sufragar misas por su alma.
    La aljama de Borja pagó al capítulo de la catedral de Tarazona:
    • 1488-1489: 2,000 sueldos
    • 1492: 2,000 sueldos
    Estas sumas enormes para una pequeña aljama representaban deudas perpetuas que ataban a los judíos de Borja a la catedral de Tarazona. Además, los canónigos de Tarazona eran señores feudales con derechos sobre tierras en Borja, como un olivar en Ribas que pagaba 8 dineros anuales.
    La sombra de la Inquisición
    El capítulo aborda también el lado oscuro de estas relaciones: la persecución inquisitorial. Miguel de Santa Fe, mercader habitante en Tarazona, era un converso recluido en las cárceles inquisitoriales. La aljama de Borja le debía 500 sueldos anuales que vencían cada 13 de febrero. En 1489, el clavario Jucé Taboch pagó en Tarazona 2,000 sueldos acumulados (correspondientes a 1486-1489), que fueron directamente a manos de los inquisidores.
    Los inquisidores Alfonso de Alarcón y maestre Martín García, canónigos de la Seo zaragozana, actuaban por autoridad apostólica y ordinaria de las diócesis de Zaragoza y Tarazona. Así, ambas ciudades compartían no solo comercio y fe, sino también persecución.
    Convivencia medieval
    El episodio destaca casos de convivencia entre las tres culturas. Farax de Tarazona, un moro que llevaba el nombre de la ciudad como apellido, y su esposa Exienza de Nuez, el 30 de octubre de 1482 reciben en comanda 60 sueldos de Azach Figel, judío de Borja, obligando un campo de 2 cahíces como garantía. Este caso ilustra cómo judíos, cristianos y moros hacían negocios juntos, testificaban en los documentos de los otros y vivían en un mundo complejo pero funcional.
    El Archivo de Tarazona como custodio de la memoria
    Un aspecto fundamental del episodio es el papel del Archivo Histórico de Protocolos de Tarazona como custodio de la memoria de Borja. El protocolo de Pascual Benito de 1456, fundamental para conocer la historia de los judíos borjanos, se encontró en Tarazona, no en Borja. Sin este archivo, gran parte de la historia de los judíos de Borja habría permanecido desconocida.
    El doctor Miguel Ángel Motis Dolader, en su monumental trabajo sobre los judíos de Borja, reconoce esta deuda con Tarazona. Sus estudios han documentado las sinagogas, las necrópolis, las carnicerías, y han reconstruido las redes económicas y las estructuras sociales de estas comunidades.
    La expulsión y la memoria
    El episodio concluye con el dramático final: el 31 de marzo de 1492, los Reyes Católicos firman el Edicto de Expulsión. Los judíos de Tarazona y Borja se enfrentan a la decisión más difícil de sus vidas. Algunos se convierten, algunos huyen, algunos mueren en el camino. Las comunidades que habían existido durante siglos desaparecen en cuestión de meses.
    El último documento que menciona a judíos de Borja es de 1492. Después, silencio. Las sinagogas son convertidas en iglesias, las casas de la judería son ocupadas por cristianos, la memoria se borra.
    Pero no del todo. Los documentos permanecen en los archivos de Tarazona, de la Catedral, de la Diputación Provincial de Zaragoza. En estos archivos, los judíos de Tarazona y Borja siguen vivos, siguen haciendo negocios, siguen testificando, siguen siendo parte de la historia.
    Mensaje final
    El episodio concluye con una reflexión sobre la importancia de la memoria. Las juderías de Tarazona y Borja ya no existen, pero su legado permanece en la arquitectura de las ciudades, en los nombres de las calles, en los documentos de los archivos y en la memoria de aquellos que se niegan a olvidar.
    Porque olvidar es traicionar, olvidar es permitir que la injusticia triunfe, olvidar es permitir que la expulsión sea definitiva. Pero recordar es resistir, recordar es honrar, recordar es asegurar que los judíos de Tarazona y Borja, aunque expulsados hace más de quinientos años, siguen siendo parte de nuestra historia, de nuestra identidad, de nuestra memoria.
    Duración: Aproximadamente 16.6 minutos
    Fuentes documentales:
    • Documentos sobre los judíos de Borja (1455-1500), estudiados por Miguel Ángel Motis Dolader
    • Archivo Histórico de Protocolos de Tarazona
    • Archivo de la Catedral de Tarazona
    • Protocolos notariales del siglo XV
    Personajes mencionados:
    • Junez Azamel (mercader judío de Tarazona)
    • Rabí Açach Amarillo (prestamista judío de Tarazona)
    • Jaime Bonel (escudero de Tarazona)
    • Miguel de Santa Fe (mercader converso de Tarazona)
    • Pedro d'Anyón (vecino de Tarazona)
    • Martín d'Arnedo (habitante de Tarazona)
    • Farax de Tarazona (moro)
    • Juan de Veratón (notario de Tarazona)
    • Micer Bernat Pinades (arcediano de Calatayud y canónigo de Tarazona)
    • Alfonso de Alarcón (inquisidor)
    • Maestre Martín García (inquisidor)
    • Dr. Miguel Ángel Motis Dolader (historiador)
    Temas tratados:
    • Redes económicas judías en el valle del Ebro
    • Préstamos y comandas entre judíos de diferentes aljamas
    • Relaciones institucionales entre el capítulo catedralicio y las aljamas
    • Persecución inquisitorial de conversos
    • Convivencia entre judíos, cristianos y moros
    • El papel de los archivos en la preservación de la memoria
    • La expulsión de 1492 y sus consecuencias
    17 min
  • La trama económica de la convivencia : Judíos en Cascante y Tarazona a través de los Protocolos Notariales (1436-1496)
    La trama económica de la convivencia : Judíos en Cascante y Tarazona a través de los Protocolos Notariales (1436-1496)
    1. Introducción: Los Protocolos Notariales como ventana a la vida judía
    En el complejo tablero político y social del Reino de Navarra durante el siglo XV, la vida de las comunidades minoritarias a menudo queda oscurecida por la escasez de fuentes documentales que reflejen su día a día. Los registros fiscales o las crónicas regias nos ofrecen una visión externa y, con frecuencia, parcial. Sin embargo, los protocolos notariales, con su registro minucioso de transacciones, acuerdos y litigios, abren una ventana privilegiada a la realidad cotidiana. Estos documentos nos permiten superar las limitaciones de otras fuentes y reconstruir, con un detalle excepcional, la textura de las relaciones sociales y económicas que definían a estas comunidades.
    El presente ensayo tiene como objetivo analizar la estructura y dinámica de la vida económica de la comunidad judía de Cascante, una aljama de la Ribera Navarra, entre 1436 y 1496. A través del estudio de los protocolos notariales, se explorarán sus cruciales vínculos con la vecina y más influyente comunidad de Tarazona, ya en el Reino de Aragón. Este análisis no solo revelará las actividades económicas que sustentaban a la comunidad, sino también la densa red de interacciones que mantenían con sus vecinos cristianos y mudéjares.
    Para ello, se examinará en primer lugar el contexto demográfico y social de la judería de Cascante. Posteriormente, se profundizará en el rol central del crédito como motor de la economía regional, la diversidad de actividades comerciales y productivas que iban más allá de las finanzas, y la compleja red de relaciones sociales que definieron a la comunidad, tanto en su estructura interna como en su interacción con el resto de la sociedad. Los protocolos notariales nos permitirán, en definitiva, trazar el mapa de una convivencia pragmática, tejida a través de contratos, deudas y colaboraciones indispensables.
    2. La Aljama de Cascante: Contexto Demográfico y Social en la Ribera Navarra
    Para evaluar correctamente el impacto económico de la comunidad judía de Cascante en la región, es imprescindible comprender primero su escala, su ubicación física y sus relaciones con el entorno. Aunque nunca alcanzó la prominencia de otros centros navarros, su posición estratégica en la Ribera la convirtió en un nexo vital para las redes comerciales y financieras que conectaban el reino con Aragón.
    Desde un punto de vista demográfico, la judería de Cascante fue siempre modesta en comparación con el principal centro judío de la región, Tudela. Los datos censales muestran una comunidad que, aunque pequeña, experimentó fluctuaciones significativas. Pasó de tener 24 hogares en 1366 a un pico de población a mediados del siglo XV, para luego iniciar un marcado declive, probablemente acentuado por las reparticiones fiscales y la peste, hasta quedar reducida a apenas 9 familias en 1496, dos años antes de la expulsión. Esta trayectoria demográfica refleja tanto la vitalidad de la comunidad durante su apogeo como las presiones crecientes que enfrentó a finales de siglo.
    La convivencia física con la población cristiana se caracterizaba por una mezcla de concentración y proximidad. Los documentos indican una mayoritaria concentración de viviendas judías en el entorno de la Plaza de la Villa y la zona del Pontarrón. Sin embargo, esta segregación no era absoluta. La existencia de casas contiguas entre familias judías y cristianas demuestra una interacción cotidiana que iba más allá de lo puramente comercial, dibujando un paisaje urbano de proximidad y contacto diario. Este marco social y físico fue el escenario donde se desarrollaron las dinámicas económicas que sustentaban no solo a la aljama, sino a buena parte de la sociedad local.
    3. El Motor de la Economía Regional: Préstamo y Actividad Crediticia
    En la economía tardomedieval de Navarra, marcada por un declive de la producción, la escasez de circulante y la devaluación monetaria, el crédito no era una actividad accesoria, sino el mecanismo fundamental para activar la economía. Cumplía una función vital al conectar a los productores agrícolas, necesitados de liquidez para sembrar o subsistir hasta la cosecha, con el capital, el recurso más escaso y crucial de la época. En este contexto, la comunidad judía de Cascante, junto con sus socios de Tarazona y Tudela, desempeñó un papel central e insustituible.
    La centralidad de esta actividad es abrumadora: cerca del 70% de los 635 documentos registrados en el protocolo del notario Sancho Martínez de Metauten entre 1436 y 1453 se refieren a operaciones de préstamo. Esta cifra evidencia que el control del capital fluido era la principal especialización económica de la comunidad. Los protocolos detallan un sistema crediticio sofisticado y diversificado en sus modalidades:
    * Préstamos monetarios directos: La forma más común de crédito, con deudas registradas en florines de oro de Aragón, libras y sueldos jaqueses, como el reconocimiento de deuda por parte de Abraham Abendanón por 12 florines de oro (Doc. 2).
    * Crédito en especie y "préstamos disfrazados": En una economía agraria y escasa de efectivo, esta modalidad era una adaptación sofisticada que mitigaba el riesgo para ambas partes. El prestamista aseguraba el pago en una mercancía tangible y valiosa, mientras que el prestatario obtenía sustento o semillas esenciales cuando la moneda no estaba disponible. El caso más ilustrativo es la serie de transacciones de enero de 1438 por Junez Azamel, judío de Tarazona, quien distribuyó depósitos de trigo limpio entre numerosos vecinos de Cascante, fijando la devolución para después de la cosecha de agosto (Docs. 39-46).
    * Garantías y ejecución de deudas: El sistema se sostenía sobre un eficaz mecanismo de ejecución. En caso de impago, los bienes del deudor eran embargados. Los ejemplos en los protocolos son vívidos y detallados, abarcando desde "un asno de pelo blanco" y "III docenas de cueros de carneros" (Doc. 129) hasta prendas de lujo como una "cotardía de mujer de paño dorado de Londres" (Doc. 82) o propiedades productivas como huertos y viñas (Doc. 83).
    Este dinámico mercado financiero estaba liderado por un grupo de prestamistas bien identificados, cuya actividad se extendía por toda la Ribera navarra y aragonesa. Entre los más prominentes destacan:
    * Mayr de la Rabiza (de Tudela): Sin duda el mayor actor financiero de la región, cuyo volumen de negocio era extenso y abarcaba múltiples localidades.
    * Ezmel de Orta y Moisés Chavatix (de Cascante): Constituían la élite financiera local de Cascante, participando en una gran cantidad de préstamos y actuando como figuras centrales en la vida económica de la villa.
    * La familia Azamel (de Tarazona): Personificada en figuras como Junez y Abraham Azamel, su constante actividad crediticia en Cascante demuestra una estrategia empresarial deliberada para explotar el mercado navarro desde su base aragonesa.
    En síntesis, la red de crédito judía no era una actividad marginal, sino una función estructural indispensable. Al garantizar el acceso al capital, beneficiaba al conjunto de la sociedad regional, desde el campesino hasta el concejo, permitiendo que la rueda de la producción y el comercio siguiera girando. De hecho, la riqueza generada por el control de este capital fue la base sobre la que se construyeron otras formas de influencia económica y social.
    4. Más Allá del Crédito: Comercio, Artesanía y Propiedad de la Tierra
    Si bien el crédito fue el motor de la economía judía, los registros notariales revelan una cartera diversificada de actividades comerciales, artesanales y administrativas que integraron a la comunidad en todas las facetas de la vida productiva de la región. Lejos de un estereotipo usurero, los miembros de la aljama demostraron una notable versatilidad y un profundo arraigo en la economía local.
    La participación judía en el comercio de materias primas era especialmente significativa, conectando los centros de producción con los mercados más amplios. Las principales mercancías que circularon por sus manos fueron:
    * Lana merina: Producto estratégico de la economía medieval, los judíos de Cascante actuaron como intermediarios clave. Compraban lana local, como Ezmel de Orta (Doc. 8), o actuaban como factores para mercaderes de centros más importantes como Pamplona, como es el caso de Moisés Chavatix en su relación con Miguel Arteiz (Docs. 137, 142).
    * Productos agrícolas: Además de su uso en operaciones de crédito, el grano y el cáñamo eran objeto de comercio directo. Las transacciones interreligiosas eran habituales, como el contrato por el que Abdala Viven, moro de Pedriz, se compromete a entregar lana y cáñamo a Moisés Chavatix (Doc. 264).
    * Ganado: La implicación en el sector ganadero se manifiesta no tanto en el comercio directo como en la inversión de capital. Un claro ejemplo de interdependencia económica es el contrato por el que el carnicero cristiano Pablo Serrano se compromete a cuidar y guardar 20 cabezas de ganado propiedad de Yom Tob Abenazir (Doc. 333), una asociación donde el capital judío se combinaba con la experiencia cristiana.
    Asimismo, la comunidad contaba con una base artesanal que la insertaba directamente en el tejido productivo urbano. Los protocolos identifican a profesionales como Salomón Abenzahadia, sastre (Doc. 29), y Judas Leví, de oficio zapatero. Este último, lejos de ser una figura marginal, participaba activamente en el mercado crediticio, aunque a una escala menor que la élite, prestando para la compra de grano y cáñamo (Doc. 131) o recibiendo pagos en florines (Doc. 205), lo que revela una compleja estratificación económica dentro de la propia aljama.
    Finalmente, la relación de la élite judía con la propiedad y la gestión fiscal demuestra la consolidación de su poder económico en capital social y político. El éxito en el crédito permitió a figuras como Ezmel de Orta la adquisición estratégica de bienes inmuebles urbanos (Docs. 343-344), reforzando su estatus. Este estatus, a su vez, los posicionó para asegurar lucrativos contratos de administración fiscal. Ezmel de Orta y Moisés Chavatix aparecen repetidamente como recaudadores de la sisa (impuesto sobre las ventas) en nombre de la Corona o de concejos como los de Monteagudo o Ablitas (Docs. 59-61). Esta función, en la encrucijada de las finanzas judías y la autoridad municipal o real, requería una inmensa confianza, capacidad de gestión y capital para adelantar pagos, consolidándolos como figuras indispensables en la estructura de poder regional. Este complejo portafolio de roles económicos estaba gestionado y representado por la institución central de la comunidad: la aljama.
    5. La Aljama: Estructura Interna y Relaciones Intercomunitarias
    La vida económica y social de la comunidad judía no se articulaba de manera individual, sino a través de la aljama, la institución de autogobierno reconocida por el poder cristiano. La aljama no solo gestionaba los asuntos internos, como los impuestos o la religión, sino que también actuaba como interlocutor colectivo, mediando en las relaciones con las autoridades del reino, los concejos locales y otras comunidades judías. Los protocolos notariales nos permiten observar su funcionamiento desde dentro, revelando tanto su jerarquía interna como la complejidad de sus relaciones externas.
    La estructura de la aljama de Cascante revela una clara jerarquía social. Una élite local, formada por las familias más ricas e influyentes como las de Ezmel de Orta, Moisés Chavatix y Judá Leví, actuaba como su representante en decisiones colectivas. Su liderazgo es visible en el acuerdo para la guarda de las viñas, donde Ezmel de Orta actúa "en representación de la aljama de los judíos" (Doc. 32). La aljama también disponía de mecanismos para la resolución de conflictos internos, como demuestra el litigio sobre el uso indebido de la sinagoga (Doc. 296). En este caso, la aljama ejerce su autoridad para corregir a dos de sus miembros y establece que el conflicto deberá ser resuelto por el tribunal rabínico de Tudela, revelando la subordinación de la pequeña comunidad de Cascante a la autoridad legal del principal centro judío del reino.
    La dinámica de las relaciones intercomunitarias se presenta como una intrincada red de interdependencia económica, una convivencia pragmática que no estaba exenta de tensiones.
    * Relaciones judeo-cristianas: Aunque la abrumadora mayoría de las transacciones son entre judíos y cristianos, reflejando un "anhelo de normalidad" materializado en la rutina de préstamos y ventas, esta interdependencia coexistía con una fricción social palpable. Los mismos documentos que registran colaboraciones no pueden ocultar la "proliferación de casos de agresiones a judíos" y los "enfrentamientos" que caracterizaban la época, pintando un cuadro de una coexistencia necesaria pero frágil.
    * Simbiosis económica con la población mudéjar: Los protocolos documentan una notable convivencia económica tripartita. Hay numerosos ejemplos de transacciones económicas entre judíos y moros, como el ya citado contrato entre Abdala Viven y Moisés Chavatix (Doc. 264), que ilustra una normalidad en las relaciones comerciales que trascendía las barreras religiosas.
    * El Eje Cascante-Tarazona: Los documentos revelan un espacio económico transfronterizo donde la frontera política entre Navarra y Aragón era funcionalmente porosa para el capital y el comercio. La presencia de judíos de Tarazona en Cascante es constante y estratégica. La familia Azamel desarrolla una intensa actividad crediticia en la villa navarra (Docs. 39-46), mientras que Abraham Azamel actúa como procurador con un alcance que llegaba hasta Valencia, Zaragoza y Barcelona (Doc. 191). Esta fluida movilidad de personas, capitales y mercancías demuestra que los lazos económicos crearon una zona económica compartida que superaba las divisiones administrativas de los reinos.
    Esta compleja trama de relaciones, tanto internas como externas, define el marco en el que la comunidad judía desarrolló su indispensable papel económico.
    6. Conclusión: El Papel Indispensable de una Minoría en la Economía del Siglo XV
    El análisis de los protocolos notariales de Cascante revela una conclusión fundamental: la comunidad judía, aunque demográficamente minoritaria, fue un actor económico estructuralmente indispensable, dinámico y plenamente integrado en la sociedad de la Ribera Navarra del siglo XV. Lejos de ser un ente aislado, sus miembros estaban profundamente imbricados en una densa red de relaciones que conectaba a cristianos, moros y judíos a través del lenguaje universal de la deuda y el contrato.
    Sus funciones económicas principales, documentadas con exhaustividad, pueden recapitularse en cuatro áreas clave:
    1. Proveedores de crédito esencial: Actuaron como el motor financiero de la región, controlando el acceso a la liquidez, el recurso más vital para una economía agraria.
    2. Comerciantes de materias primas clave: Jugaron un rol vital en la comercialización de productos estratégicos como la lana, el grano y el ganado, conectando a los productores locales con mercados más amplios.
    3. Propietarios y arrendatarios de tierras: Participaron activamente en el mercado inmobiliario y productivo, demostrando su arraigo e inversión en la economía local.
    4. Administradores y gestores fiscales: Su élite asumió responsabilidades de gran confianza en la recaudación de impuestos, evidenciando su papel central en la estructura administrativa de la época.
    En última instancia, estos documentos nos obligan a redefinir el concepto de convivencia. Demuestran que no se trataba de una armonía idealizada, sino de un sistema complejo de interdependencia económica pragmática que constituía el verdadero tejido social de la región. Esta convivencia, regulada por el derecho notarial, era la fuerza que permitía a la sociedad funcionar a pesar de las divisiones religiosas y las fricciones sociales. Los protocolos nos ofrecen, por tanto, una historia económica "desde abajo", una crónica precisa de cómo las acciones y decisiones de los individuos, independientemente de su fe, tejieron la compleja y resistente trama social de la Navarra tardomedieval.
    15 min
  • "Un día en la Judería de Tarazona"
    "Un día en la Judería de Tarazona"
    Basado en la investigación y documentación de Miguel Ángel Motis Dolader
    Este episodio especial sigue un día completo en la judería medieval de Tarazona, un viernes del año 1385, desde el amanecer hasta la noche cerrada. Es un relato largo, emotivo y profundamente inmersivo que captura la vida cotidiana con una riqueza de detalles sin precedentes: sonidos, oficios, artesanos, momentos vitales, y la convivencia de las tres culturas.
    El Amanecer: Las Primeras Luces
    El día comienza en la casa de Yosúa ben Moisés, el escribano y copista más respetado de la aljama. Su hijo Alazar ben Yosúa, un joven escribano, prepara la tinta para escribir en el Libro Amarillo, el registro oficial de la aljama. Hoy registrará tres eventos: un nacimiento, una boda, y una muerte.
    Sonidos del amanecer:
    • Campanas de la catedral
    • Agua corriendo en la acequia de Selcos
    • Pluma mojándose en tinta
    • Pergamino siendo raspado
    En la sinagoga, el rabino Açach Amarillo (70 años, barba blanca) dirige la oración matutina (shajarit). Los hombres rezan mientras las mujeres comienzan a trabajar.
    La Mañana: El Trabajo Comienza
    Raquel ben Alazar (40 años) prepara el desayuno en su cocina. Corta verduras para la sopa: acelgas, espinacas, puerros, garbanzos.
    Sonidos de la mañana:
    • Fuego crepitando
    • Cuchillo cortando verduras
    • Agua hirviendo
    En la Rúa Alta, Simuel ben Gento, un caldereta (artesano de metales), prepara su taller. Hoy debe terminar calderos para la carnicería, pero también piensa en su boda que se celebrará esta tarde con Miriam ben Alazar.
    Sonidos del taller:
    • Metal siendo golpeado
    • Martillo contra yunque
    • Fuego siendo soplado
    • Metal siendo calentado y martilleado
    Yosúa ben Moisés, el escriba, trabaja copiando un manuscrito de la Torah. Primero debe preparar el pergamino raspando el cuero.
    Sonidos del scriptorium:
    • Cuero siendo raspado para pergaminos (sonido suave y repetitivo)
    • Pluma escribiendo en pergamino
    El Mediodía: La Vida en Movimiento
    En la Plaza de los Arcedianos, el mercado está en plena actividad. Judíos, cristianos y moros se mezclan, compran, venden, negocian.
    Moisés ben Alazar, mercader de especias, vende azafrán, pimienta y comino de Oriente.
    Sonidos del mercado:
    • Voces hablando y regateando
    • Monedas
    • Especias siendo medidas
    • Balanza delicada
    Gento Pollo, el carnicero ritual, afila su cuchillo en la carnicería. El cuchillo debe estar perfectamente afilado según la ley judía (kashrut).
    Sonidos de la carnicería:
    • Cuchillo siendo afilado contra piedra
    • Carne siendo cortada
    • Huesos siendo partidos
    El Nacimiento
    En la casa de Raquel ben Alazar, llega el momento del parto. La partera Miriam ben Yosúa (60 años) la asiste.
    Sonidos del nacimiento:
    • Mujer gimiendo
    • Agua siendo calentada
    • Velas siendo encendidas
    • Nana siendo cantada en hebreo
    • Grito de dolor
    • Bebé llorando (una niña)
    Nace Oro, hija de Raquel y Moisés ben Alazar. Madre e hija están bien.
    La Tarde: Celebraciones y Tristeza
    La Boda
    En la sinagoga se celebra la boda de Simuel ben Gento (el caldereta) con Miriam ben Alazar.
    Sonidos de la boda:
    • Música de instrumentos medievales
    • Voces cantando
    • Torah siendo leída
    • Anillo siendo colocado
    • Vidrio rompiéndose (tradición)
    • Gente gritando "¡Mazel tov!"
    • Música y baile en la fiesta
    La Muerte
    Mientras la fiesta continúa, en la casa de Salomón ben Abraham (85 años), la vida se extingue. Su esposa Oro ben Yosúa sostiene su mano. El rabino Açach Amarillo recita el Shema:
    "Escucha, Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno."
    "Shema Yisrael, Adonai Eloheinu, Adonai Ejad."
    Sonidos de la muerte:
    • Respiración débil
    • Oración en hebreo
    • Silencio
    • Llanto de la familia
    El Atardecer: El Libro Amarillo
    Alazar ben Yosúa regresa a su escritorio para registrar los eventos del día en el Libro Amarillo.
    Sonidos del registro:
    • Pluma escribiendo
    • Pergamino
    • Página siendo pasada
    Registro en el Libro Amarillo:
    "En el año mil trescientos ochenta y cinco, en el mes de Adar, en el día viernes:
    Nació una niña, hija de Raquel ben Alazar y de su esposo Moisés ben Alazar. La niña fue nombrada Oro, en honor a la abuela de la madre. La partera fue Miriam ben Yosúa. Madre e hija están bien.
    Se celebró el matrimonio de Simuel ben Gento con Miriam ben Alazar. La ceremonia fue realizada por el rabino Açach Amarillo en la sinagoga. Que tengan una vida larga y feliz juntos.
    Murió Salomón ben Abraham, a la edad de ochenta y cinco años. Fue un hombre justo, un hombre de la comunidad. Será enterrado mañana según la ley judía. Que descanse en paz."
    La Noche: El Sabbat Comienza
    Las familias se preparan para el Sabbat, el momento más importante de la semana.
    Raquel ben Alazar, aunque débil por el parto, enciende las velas del Sabbat:
    Bendición del Sabbat:
    "Baruj atá Adonai, Eloheinu melej ha'olam, asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu lehadlik ner shel Shabbat."
    "Bendito seas, Señor nuestro Dios, Rey del universo, que nos has santificado con tus mandamientos y nos has ordenado encender la luz del Sabbat."
    Sonidos del Sabbat:
    • Velas siendo encendidas
    • Velas parpadeando
    • Bendición en hebreo
    Reflexión Final
    Un día en la judería de Tarazona. Un día como muchos otros, pero también único. Un día en el que nació una niña, se celebró una boda, y murió un anciano. Un día registrado en el Libro Amarillo por Alazar ben Yosúa.
    Hoy, más de 600 años después, podemos imaginar ese día. Podemos escuchar los sonidos, ver las escenas, sentir las emociones.
    La judería de Tarazona ya no existe. Los judíos fueron expulsados en 1492. Pero la memoria sigue viva: en los documentos notariales, en los archivos de la catedral, en el Libro Amarillo, en las piedras de las calles, en el agua de la acequia de Selcos que sigue corriendo.
    Y en nuestra imaginación. En nuestra capacidad de recordar, de honrar, de preservar la memoria de aquellos que vivieron, amaron, trabajaron, y murieron en la judería medieval de Tarazona.
    Personajes Principales
    Escribanos y Copistas:
    • Yosúa ben Moisés - Escribano y copista más respetado de la aljama
    • Alazar ben Yosúa - Su hijo, escriba oficial que registra en el Libro Amarillo
    Artesanos:
    • Simuel ben Gento - Caldereta (artesano de metales), novio
    Autoridades Religiosas:
    • Rabino Açach Amarillo - 70 años, barba blanca, dirige oraciones
    Mujeres:
    • Raquel ben Alazar - 40 años, da a luz a Oro
    • Miriam ben Yosúa - 60 años, partera, novia
    • Oro ben Yosúa - Esposa de Salomón ben Abraham
    Comerciantes:
    • Moisés ben Alazar - Mercader de especias, esposo de Raquel
    • Gento Pollo - Carnicero ritual (shojet)
    Ancianos:
    • Salomón ben Abraham - 85 años, muere rodeado de su familia
    Recién Nacidos:
    • Oro - Hija de Raquel y Moisés ben Alazar
    Lugares Específicos
    • Rúa Alta y Rúa Baja - Calles principales de la judería
    • Plaza de los Arcedianos - Mercado
    • Sinagoga - Centro religioso
    • Carnicería - Regulada por la aljama
    • Acequia de Selcos - Arteria vital de agua
    Sonidos Documentados
    • Campanas de la catedral marcando las horas
    • Agua corriendo en la acequia de Selcos
    • Pluma escribiendo en pergamino
    • Cuero siendo raspado para pergaminos
    • Metal siendo martilleado por calderetas
    • Cuchillo siendo afilado
    • Carne siendo cortada
    • Bebé llorando
    • Nanas cantadas
    • Vidrio rompiéndose en la boda
    • Velas parpadeando
    • Oraciones en hebreo
    Duración del episodio: 15.6 minutos (938 segundos)
    Narrado por: Sol de Almalí
    Dirección y producción: Javier Bona
    Año representado: 1385 (viernes, mes de Adar)
    Tema central: La vida cotidiana en la judería medieval de Tarazona, con sus sonidos, oficios, momentos vitales (nacimiento, boda, muerte) y la importancia de la memoria preservada en el Libro Amarillo.
    16 min
  • El Libro Chantre: El Tesoro rescatado de las cenizas"
    "El Libro Chantre: El Tesoro rescatado de las cenizas"
    Este episodio especial narra la extraordinaria historia del Libro Chantre de la Catedral de Tarazona, el tesoro más valioso del Archivo diocesano y un documento fundamental para entender el siglo XIV aragonés.
    La Destrucción (1363)
    En el año 1363, durante la Guerra de los Dos Pedros (Pedro IV de Aragón contra Pedro I de Castilla "el Cruel"), las tropas castellanas tomaron Tarazona y se acuartelaron en la catedral. Los soldados, sin respeto por lo sagrado, quemaron el archivo de la catedral para usar los pergaminos como combustible. Siglos de documentos —cartas, privilegios, donaciones, testamentos— fueron convertidos en cenizas. La memoria institucional del obispado había sido borrada.
    La Reconstrucción
    Una vez restaurado el control aragonés, el obispo Don Pedro Pérez Calvillo se enfrentó a un problema terrible: sin documentos, el obispado no podía reclamar sus derechos ni sus propiedades. Tomó entonces una decisión crucial: ordenar una regesta completa de todas las posesiones, rentas y derechos del obispado.
    Para esta tarea monumental, eligió a Don Juan Pérez de Mugueta, el chantre (responsable del canto litúrgico y cargo administrativo) de la catedral. El chantre debía viajar por toda la diócesis, hablar con ancianos, notarios y alcaldes, y reconstruir la memoria del obispado a partir de testimonios orales y documentos fragmentarios.
    El Libro (1382)
    Después de años de trabajo, el 7 de julio de 1382 (lunes), el Libro Chantre estaba terminado. Es un manuscrito extraordinario:
    • 95 folios de vitela (piel de ternero preparada para escritura)
    • Caligrafía gótica textual redonda de tipo francés (alto grado caligráfico)
    • Formato grande: 376 x 235 mm
    • Encuadernado con tapas de madera forradas de piel negra
    • En la portada, grabado al fuego: una letra C (¿de Chantre?) y la fecha 1382
    • Decoración sencilla pero elegante: iniciales en rojo, decoraciones geométricas
    El Contenido
    El libro contiene las posesiones, rentas, derechos, diezmas y primicias del obispo de Tarazona en una diócesis que se extendía por los Reinos de Aragón, Navarra y Castilla. Describe pueblo por pueblo:
    • Viñas, casas, molinos, hornos
    • Diezmas sobre trigo, cebada, vino
    • Primicias (primeras frutas de la cosecha)
    • Derechos de justicia, mercado y paso
    La Convivencia de las Tres Culturas
    El Libro Chantre documenta la convivencia de cristianos, judíos y moros en Tarazona en el siglo XIV. Menciona específicamente a los moros de Tortoles que pagaban rentas al obispo y tenían su propia aljama (comunidad organizada con estructura administrativa).
    Una cita clave del libro:
    "Item una vinnya que se clama de Cabez del Vispe... tienela los moros de Tortoles por aljama..."
    La existencia de una aljama mora organizada indica que también existía una aljama judía con estructura similar en Tarazona. El libro documenta cómo los moros pagaban dos gallinas por Navidad y Pentecostés, dieciséis sueldos dos veces al año, y cómo el obispo tenía jurisdicción sobre ellos.
    La Importancia Histórica
    El Libro Chantre es fundamental para el estudio de:
    • La agricultura medieval
    • La condición social de los pueblos
    • El poderío económico de la iglesia
    • La convivencia de las tres culturas en Aragón
    Durante siglos fue un documento de trabajo consultado por obispos y notarios. En tiempos modernos, José Luis Corral Lafuente y José Carlos Escribano Sánchez hicieron una edición completa, transcribiendo cada palabra y revelando su extraordinario valor histórico.
    El Mensaje
    El Libro Chantre enseña la importancia de la memoria. Cuando las tropas castellanas intentaron borrar el pasado quemando el archivo, el obispo Pedro Pérez Calvillo y el chantre Juan Pérez de Mugueta se resistieron. Se negaron a aceptar el olvido y reconstruyeron la memoria.
    Más de 600 años después, el Libro Chantre sigue vivo, sigue siendo estudiado, sigue revelando secretos sobre el pasado de Tarazona. Es un acto de resistencia contra el olvido, un testimonio de la convivencia, y un tesoro rescatado de las cenizas.
    Conservación
    El libro se conserva en el Archivo diocesano de Tarazona con la signatura "Cajón 8, lig. 8" (aunque por no caber, se coloca en el cajón 16 suplementario). Su estado de conservación es bueno, aunque presenta algunos ataques de carcoma y microorganismos.
    Conclusión
    El Libro Chantre es mucho más que un registro de propiedades. Es un monumento a la memoria, un testimonio de que incluso después de la destrucción más absoluta, la memoria puede ser reconstruida. Es una lección de que vale la pena preservar el pasado, porque el pasado nos define, nos explica, nos da raíces.
    Duración del episodio: Aproximadamente 13.5 minutos
    Narrado por: Sol de Almalí
    Dirección y producción: Javier Bona
    14 min
  • "Anécdotas y Curiosidades de la Judería Medieval de Tarazona"
    "Anécdotas y Curiosidades de la Judería Medieval de Tarazona"
    Este episodio especial nos invita a descubrir la vida cotidiana de la judería medieval de Tarazona a través de anécdotas curiosas, sabores, olores, colores y sonidos de una comunidad vibrante que existió hace más de quinientos años. Más allá de los grandes acontecimientos históricos, exploramos las pequeñas cosas que hacen grande una historia: desde el misterio de las Casas Colgadas hasta el sabor del hamín del Sabbat, desde los juegos prohibidos hasta la acequia de Selcos, desde las enramadas de Sukkot hasta los secretos de la indumentaria judía.
    Contenido del episodio
    La Acequia de Selcos: El Corazón Líquido de la Judería
    El episodio comienza con la acequia de Selcos, la arteria vital de la judería que delimitaba la aljama por el sur. Discurriendo a cielo abierto, creaba una imagen pintoresca y precaria con pequeños puentes de tablas que los judíos construyeron para acceder a sus viviendas.
    La acequia tenía múltiples usos, sagrados y profanos:
    • Abastecía al Mikvé, el baño ritual para la purificación espiritual
    • Proporcionaba agua para las carnicerías y talleres de curtidos
    • Requería una constante negociación con el concejo cristiano y la aljama mudéjar
    • Representaba una interdependencia ecológica entre las tres culturas
    Las Casas Colgadas: Un Misterio Arquitectónico
    Una de las curiosidades más persistentes y malinterpretadas de Tarazona son las famosas Casas Colgadas o Casas Voladas, estructuras que se proyectan audazmente sobre el vacío aprovechando el adarve de la muralla.
    La sorpresa histórica: Las Casas Colgadas no eran casas judías, sino las fachadas posteriores de los palacios de la baja nobleza turiasonense, específicamente de linajes como los López de Gurrea, señores de Torrellas, Los Fayos y Santa Cruz.
    Esta disposición arquitectónica encierra un simbolismo de poder formidable: los nobles cristianos vivían literalmente sobre los judíos, creando una estratigrafía social hecha piedra. Los nobles arriba, los judíos abajo. El poder cristiano suspendido sobre la comunidad hebrea.
    El Urbanismo Sagrado: La Ley de los Cuatro Codos
    El trazado interno de la judería refleja la observancia estricta de la ley judía, regulado por principios religiosos derivados del Talmud, específicamente del tratado Baba Batra.
    El Talmud estipula que "si uno construye un muro frente a las ventanas de su prójimo ha de guardar siempre cuatro codos" (aproximadamente 1,8 metros). Esta medida se refleja con precisión en los callizos o calellas de titularidad privada que conectan las vías principales.
    A diferencia de la arquitectura cristiana que busca la fachada ostentosa, la casa judía en Tarazona carecía del concepto de fachada. La vida se volcaba hacia el patio interior, protegiendo la privacidad de las miradas indiscretas.
    La Gastronomía: El Sabor de la Identidad
    El episodio explora en profundidad la gastronomía judía de Tarazona:
    El Hamín:
    • Plato más característico del Sabbat, también llamado "potage de judíos"
    • Se prepara el viernes antes del atardecer y se mantiene caliente toda la noche sobre las brasas
    • Compuesto de garbanzos, verduras, huevos jaminados, carne y especias
    • Un plato que identifica: cuando un cristiano olía ese aroma, sabía que allí vivían judíos
    Otros platos:
    • Cazuelas, empanadillas, albondaquillos
    • Pan ácimo durante el Pessah, intercambiado con cristianos
    • Vino kasher, elaborado sin aditivos, muy apreciado por la nobleza y el clero
    • Horchata de pepita de melón
    La Indumentaria: Vestir la Identidad
    El Cuarto Concilio de Letrán en 1215 impuso una indumentaria diferenciada a judíos y musulmanes como medida de segregación. El episodio describe en detalle:
    Vestimenta masculina:
    • Manto, tabardo, garnacha, capa y capuz
    • Capirón o capirote como tocado más común
    • Obligación de dejarse barba y largas cabelleras
    Vestimenta femenina:
    • Regulada estrictamente por las taqqanot (ordenanzas de la aljama)
    • Prohibición de vestiduras de grandes cuantías, joyas de oro y plata
    • Manto amplio, mantillo, tabardos y capuces
    • Tocas obligatorias para mujeres casadas (clásica o de rollo)
    Las Festividades: Celebrar la Fe
    Yom Kippur:
    • "Fiesta del Gran Perdón" o "Ayuno de la Perdonanza"
    • Abstención de alimentos durante la jornada diurna
    • Cena familiar con pescado o carne para romper el ayuno
    • Iluminación especial del hogar y perdón familiar
    Sabbat:
    • Piedra angular del judaísmo
    • Encendido de candiles por las mujeres con la bendición: "Baruj atá Adonai..."
    • Preparación del hamín el viernes por la tarde
    • Un día de descanso, oración, estudio y familia
    Pessah:
    • Intercambio de pan ácimo con cristianos
    • Mantenimiento de vínculos de afecto y amistad entre comunidades
    Sukkot:
    • Construcción de enramadas temporales en plazas y patios
    • Celebración pública, visible y alegre
    • Consumo de tortas, turradillos, frutos secos y vino
    Los Juegos: Entre lo Lícito y lo Prohibido
    Casi un tercio del año era festivo. La legislación talmúdica discriminaba el juego profesional del ocasional y lúdico:
    Juegos lícitos:
    • Ajedrez o scaques (destreza intelectual)
    • Bohordos, pelota, alfarda, aros, arandelas, dardos (habilidad física)
    Juegos vedados o tolerados:
    • Naipes, dados, jaldeta, alcazara, gresca (con apuestas)
    • Solo aceptables si eran simbólicos (una ronda de vino)
    Medidas preventivas:
    • Casos documentados de adicción: Cuxniel y Alfrangil
    • Garantía notarial de no dilapidar el patrimonio (3-5 años)
    • Juramento sobre la Torah y quinyán (aval personal)
    • Penas: multas, latigazos, privación de libertad, anatema (herem o nidduy)
    La Vida Diaria: Sonidos, Olores, Colores
    El episodio reconstruye la vida cotidiana:
    • Plazas y calles como espacios de dramaturgia urbana
    • Feria y mercado semanal con judíos, cristianos y moros
    • Menaje de cocina simple: hornillos, parrillas, ollas, calderos
    • Vajilla separada para lácteos y carne (kashrut)
    • Manteles blancos y candiles de latón en festividades
    La Memoria que Pervive
    El episodio concluye con una reflexión sobre la importancia de la memoria. Las anécdotas reunidas —desde la falsa atribución de las Casas Colgadas hasta la regulación de los juegos, pasando por el sabor del hamín y la luz de los candiles del Sabbat— nos hablan de una sociedad que nunca fue monolítica.
    Tarazona demuestra que la convivencia medieval no fue un idilio romántico, sino una negociación diaria, tensa y fructífera, marcada por la interdependencia. Judíos, cristianos y moros compartían el agua de la acequia de Selcos, intercambiaban pan en el Pessah, compraban vino kasher, se prestaban dinero, testificaban en los documentos notariales de los otros.
    Al recorrer hoy la Rúa Alta, el visitante camina sobre los ecos de una comunidad vibrante. Y mientras sigamos contando estas historias, mientras sigamos recordando el sabor del hamín, la luz de los candiles del Sabbat, el sonido del agua de la acequia de Selcos, las risas de los niños jugando en las enramadas del Sukkot, la comunidad judía de Tarazona seguirá viva.
    Porque la memoria es resistencia.
    Duración: Aproximadamente 21 minutos
    Temas tratados:
    • Acequia de Selcos y gestión del agua
    • Casas Colgadas y estratigrafía social
    • Urbanismo según el Talmud (Baba Batra)
    • Gastronomía: hamín, albondaquillos, pan ácimo, vino kasher
    • Indumentaria judía y regulaciones de la aljama
    • Festividades: Yom Kippur, Sabbat, Pessah, Sukkot
    • Juegos lícitos e ilícitos, adicción y sanciones
    • Vida cotidiana y convivencia entre culturas
    • La importancia de la memoria histórica
    Fuentes:
    • Tratado Baba Batra del Talmud
    • Guía de la Judería de Tarazona
    • Documentos notariales medievales
    • Estudios sobre urbanismo y arquitectura medieval
    • Investigaciones sobre gastronomía y vida cotidiana sefardí
    Dirección y producción Javier Bona
    21 min
  • "Gento Pollo: El Matarife de la Aljama de Tarazona en el Siglo XIV”
    "Gento Pollo: El Matarife de la Aljama de Tarazona en el Siglo XIV”
    Este episodio explora la vida y el oficio de Gento Pollo (también conocido como Yento o Jento Pollo), rabí y carnicero de la Aljama judía de Tarazona en el siglo XIV. A través de catorce documentos notariales que abarcan desde 1368 hasta 1391, descubrimos a un hombre que no solo era un artesano experto, sino también una figura respetada en la comunidad, actuando como testigo en numerosos actos legales entre judíos, cristianos y musulmanes.
    El capítulo profundiza en las leyes de la kashrut, el conjunto de normas dietéticas judías que determinan qué alimentos son aptos (kasher) para el consumo. Se explican detalladamente los cuatro procesos fundamentales del faenado kasher:
    1 Shejitá: El sacrificio ritual realizado por el shojet (matarife) con un cuchillo especial (jalaf) perfectamente afilado, cortando la tráquea y el esófago del animal de forma rápida y humanitaria.
    2 Bediká: La inspección minuciosa de los órganos internos del animal para detectar enfermedades o anomalías que lo harían "taref" (no apto).
    3 Nikur: La remoción de venas prohibidas (como el nervio ciático o "guid hanashé") y grasas prohibidas (jélev).
    4 Melijá: La extracción de la sangre mediante el proceso de salado, dejando la carne cubierta con sal gruesa durante una hora sobre una superficie inclinada.
    El episodio distingue claramente entre el matarife (shojet), especialista en el sacrificio ritual, y el carnicero, quien procesa la carne después. Gento Pollo probablemente ejercía ambos roles, además de ser reconocido como rabí.
    Los documentos revelan que Gento Pollo poseía casas alquiladas por cuatro sueldos, lo que lo ubicaba en un nivel socioeconómico medio. Su carne era muy apreciada, incluso entre los cristianos de Tarazona, quienes compraban los despojos a precios reducidos. Poseía un solar en el barrio de Santa Cruz que anteriormente había sido una carnicería, evidenciando su éxito como comerciante.
    La narración concluye reflexionando sobre el significado profundo de la kashrut: no es simplemente una dieta, sino una expresión de identidad, santidad y continuidad de la tradición judía a través de los siglos. Gento Pollo, con su cuchillo afilado y su conocimiento de la halajá, era el guardián de esta tradición en la Tarazona medieval.
    13 min
  • Las Raíces del Destierro: La Familia Benardout regresa a. Tarazona
    Las Raíces del Destierro: La Familia Benardout regresa a Tarazona
    Este episodio narra el emotivo viaje de la familia Benardout, descendientes de judíos expulsados de España en 1492, en su búsqueda por reconectar con sus orígenes en Tarazona. La historia sigue dos caminos paralelos pero convergentes: el de Henri P. Benardout, quien desde Israel inicia una meticulosa investigación genealógica para reconstruir la historia de su familia dispersa por el mundo, y el de su pariente Aharon Ben Yossef, un notario jubilado que viaja personalmente a Tarazona.
    El capítulo explora el profundo significado del retorno a Sefarad. Aharon, guiado por el historiador local Javier Bona López, se sumerge en los archivos históricos de la ciudad. Allí, entre protocolos notariales del siglo XIV de Tarazona, encuentra la prueba irrefutable de la presencia de sus antepasados: Simuel Benardout, Alazar Benardout y Gento Benardout, documentados en protocolos notariales estudiados por el doctor Miguel Ángel Motis Dolader.
    El episodio revela que los Benardout no fueron una familia cualquiera, sino una dinastía de médicos reales. El más famoso fue Eliazar ibn Ardut, de Huesca, médico personal del reconquistador de Aragón. La familia poseía propiedades en las Rúas Alta y Baja de la judería, viñedos y olivares, y dejó constancia documental de al menos tres generaciones antes de la expulsión.
    La narración, en la voz de Sol de Almalí, teje un relato sobre la identidad, la memoria y la resiliencia del pueblo sefardí. A través de la historia de los Benardout, el episodio reflexiona sobre cómo las raíces y el sentido de pertenencia pueden sobrevivir a través de los siglos, la diáspora y las tragedias, demostrando que el hogar es un lazo que ni el tiempo ni la distancia pueden romper.
    8 min
  • "The Roots of Exile: The Benardout Family Returns Tarazona
    "The Roots of Exile: The Benardout Family Returns Tarazona”
    This episode narrates the moving journey of the Benardout family, descendants of Jews expelled from Spain in 1492, in their quest to reconnect with their origins in Tarazona. The story follows two parallel but converging paths: that of Henri P. Benardout, who from Israel initiates a meticulous genealogical investigation to reconstruct the history of his family scattered across the world, and that of his relative Aharon Ben Yossef, a retired notary who personally travels to Tarazona.
    The episode explores the profound meaning of the return to Sefarad. Aharon, guided by local historian Javier Bona López, immerses himself in the city's historical archives. There, among fourteenth-century notarial protocolsl of Tarazona, he finds irrefutable proof of the presence of his ancestors: Simuel Benardout, Alazar Benardout, and Gento Benardout, documented notarial protocols studied by Dr. Miguel Ángel Motis Dolader.
    The episode reveals that the Benardout were not just any family, but a dynasty of royal physicians. The most famous was Eliazar ibn Ardut, from Huesca, personal physician to the reconqueror of Aragón. The family owned properties on the Upper and Lower Streets of the Jewish quarter, vineyards and olive groves, and left documentary evidence of at least three generations before the expulsion.
    The narration, in the voice of Sol de Almalí, weaves a story about identity, memory, and the resilience of the Sephardic people. Through the history of the Benardout, the episode reflects on how roots and a sense of belonging can survive across centuries, diaspora, and tragedies, demonstrating that home is a bond that neither time nor distance can break.
    9 min
  • La lengua de la aljama - Cuando el romance aragonés se escribía en hebreo
    La lengua de la aljama - Cuando el romance aragonés se escribía en hebreo
    Este capítulo del podcast explora un fenómeno lingüístico y cultural único de las aljamas judías medievales de Aragón: el aljamiado hebreo, la práctica de escribir romance aragonés utilizando el alfabeto hebreo. El episodio se centra en un documento excepcional: un libro de cuentas de la aljama de Tarazona fechado entre 1406 y 1407, conservado en la Biblioteca Nacional de Jerusalén.
    Puntos Clave del Capítulo:
    1 El Documento Único: Se trata de uno de los muy pocos libros de cuentas internos de una aljama medieval que se conservan en España. No era un documento oficial destinado a las autoridades cristianas, sino un registro interno redactado por y para la propia comunidad judía. Fue estudiado y editado por el historiador Javier Castaño del CSIC.
    2 El Aljamiado Hebreo: Los judíos de Tarazona hablaban aragonés en su vida cotidiana, el mismo que usaban los cristianos en el mercado y las tabernas. Sin embargo, lo escribían con caracteres hebreos. Esta práctica no era para textos religiosos o literarios, sino para la gestión administrativa y económica de la comunidad: registros contables,
    gastos, salarios, impuestos.
    3 Intimidad Lingüística: Escribir en aljamiado permitía a la aljama mantener cierta privacidad y autonomía. Aunque el contenido era prosaico (gastos, deudas, reparaciones), el uso del alfabeto hebreo lo hacía inaccesible para la mayoría de la población cristiana, creando una barrera sutil pero efectiva que protegía la información interna de la comunidad.
    4 La Vida Cotidiana de la Aljama: El libro de cuentas revela los gastos ordinarios y extraordinarios de la comunidad: reparaciones del muro de la judería, salarios de los clavarios (administradores económicos), gastos del hospital del almosna (beneficencia judía), pagos para la sinagoga, dinero para las guardas del Viernes Santo (para protegerse de agresiones durante la Semana Santa), regalos a oficiales cristianos para mantener buenas relaciones.
    5 El Caso del Malsín: El documento registra con frialdad contable los gastos derivados del proceso contra un malsín, un delator judío que denunciaba a otros judíos ante las autoridades cristianas. La aljama pagó a rabinos de Zaragoza para obtener dictámenes jurídicos, a procuradores que viajaron a la corte, e incluso los costes de la ejecución. Este caso muestra cómo las aljamas ejercían su autogobierno y tomaban decisiones extremas para proteger el bien común.
    6 Una Comunidad en Red: El documento conecta Tarazona con otras aljamas de Aragón (Zaragoza, Tudela, Calatayud, Huesca). Había un flujo constante de personas, información y dinero. Los procuradores viajaban a la corte, los rabinos se consultaban entre sí, los comerciantes mantenían relaciones con otras comunidades. El aljamiado hebreo funcionaba como un código compartido que reforzaba los lazos entre las diferentes aljamas.
    7 Contexto Histórico: El documento se sitúa en 1406, apenas diecisiete años después de los terribles pogromos de 1391. La comunidad judía de Tarazona seguía activa, pero era consciente de su fragilidad. De ahí los gastos en protección, los regalos a las autoridades y la dureza contra los traidores.
    8 Resistencia Cultural: Escribir en aljamiado hebreo no era solo una cuestión práctica. Era también un acto de resistencia cultural. En un mundo donde la presión para la conversión era cada vez mayor, mantener el uso del alfabeto hebreo, aunque fuera para escribir en romance, era una forma de afirmar la propia identidad judía.
    9 El Destino del Documento: En 1492, la expulsión de los judíos desmanteló las aljamas. Este documento, sin embargo, sobrevivió. Quizás lo llevó consigo algún miembro de la comunidad al exilio. Finalmente acabó en la Biblioteca Nacional de Jerusalén, donde el historiador Javier Castaño lo encontró, lo estudió y lo editó, permitiéndonos hoy escuchar esa voz que creía estar hablando solo para sí misma.
    El capítulo nos recuerda que las voces del pasado nunca mueren del todo. Cada vez que leemos este documento, cada vez que pronunciamos esas palabras en aragonés medieval escritas en hebreo, estamos devolviendo la vida a esa comunidad. La escritura tiene la capacidad de atravesar el tiempo, de sobrevivir a las expulsiones y los olvidos, de seguir hablando cuando ya no queda nadie para escuchar.
    8 min
  • Registro contable de la Aljama de Tarazona (1406-1407) conservado en Jerusalém
    Registro Contable de la Aljama de Tarazona (1406-1407)
    El estudio de Javier Castaño analiza fragmentos de un registro contable de la comunidad judía de Tarazona, fechados entre 1406 y 1407.
    Estos documentos, que pertenecieron al coleccionista Abraham S. Yahuda, destacan por estar escritos en romance aragonés con caracteres hebreos. Los textos revelan detalles sobre el funcionamiento interno de la aljama, incluyendo el pago de impuestos, salarios y gastos extraordinarios para la protección del barrio judío.
    Un aspecto relevante es el elevado costo registrado para el enjuiciamiento de un "malsín" o delator, lo que subraya la complejidad legal de la época.
    Además, el autor resalta la preferencia por términos romances sobre los hebreos para describir instituciones y festividades religiosas. Este hallazgo constituye una fuente excepcional para comprender la vida económica y social de los judíos aragoneses a finales de la Edad Media.
    Redes Interinstitucionales de la Aljama de Tarazona (1406-1407) a través de su Registro Contable
    1. Introducción: Un Registro Contable como Ventana a un Mundo de Interdependencias
    Los fragmentos de un registro contable de pagos de la aljama de Tarazona, datados entre 1406 y 1407, constituyen un hallazgo de valor excepcional para la comprensión de la vida comunitaria judía en la Corona de Aragón bajomedieval. Redactado en romance aragonés con caracteres hebreos, este documento ofrece un testimonio directo y de un detalle excepcional, siendo uno de los poquísimos registros de gastos de esta naturaleza conocidos para una comunidad hispanojudía de este periodo. Las anotaciones del registro nos permiten reconstruir con precisión no solo el funcionamiento administrativo de la aljama, sino también las presiones fiscales a las que estaba sometida y la compleja red de relaciones que mantenía con las distintas esferas de poder que condicionaban su existencia.
    El objetivo de este informe es analizar la red de relaciones interinstitucionales de la aljama de Tarazona a través de las 42 entradas contables conservadas. Cada partida de gasto revela una interacción con tres ámbitos de poder y convivencia fundamentales: la Corona de Aragón, como autoridad suprema; las autoridades cristianas locales, con las que se negociaba la coexistencia diaria; y otras comunidades judías, que conformaban una red de dependencia y cooperación regional. Este análisis comenzará por su relación fundamental y jerárquica: la que mantenía con la Corona de Aragón.
    2. Relaciones con la Corona: Fiscalidad, Justicia y Lealtad
    La relación entre la aljama de Tarazona y la monarquía aragonesa se articulaba en torno a una dualidad fundamental: la Corona actuaba como la máxima protectora de la comunidad judía, garantizando su existencia legal, a cambio de una lealtad política inquebrantable y, sobre todo, una sustancial y continua extracción fiscal. Los registros contables reflejan con precisión esta dinámica, detallando un flujo constante de pagos destinados a satisfacer las demandas reales, asegurar la protección y demostrar públicamente su vasallaje.
    Evaluación de las Obligaciones Fiscales Reales
    Los pagos directos a la Corona y sus oficiales constituían una parte significativa de los gastos de la aljama. Estos desembolsos, de naturaleza diversa, aseguraban el cumplimiento de sus deberes como súbditos y garantizaban el mantenimiento del estatus de protección real.
    Impuestos Directos: El registro detalla el pago de varias imposiciones fiscales reales, entre las que se encuentran el fogaje, la cena real y la gobernación.
    Pagos por Servicios y Protección: Se consignan pagos específicos por la protección real, una tributación que reafirmaba su dependencia directa del monarca. Asimismo, se registra el abono del salario de oficiales reales, como los 10 sueldos destinados a Miguel de la Feyra, el fiscal del senyor rey.
    Análisis de la Interacción Político-Judicial
    Más allá de la mera fiscalidad, las anotaciones revelan una interacción directa y estratégica con el poder real en asuntos de vital importancia para la autonomía y seguridad de la comunidad.
    El Caso del Malsín: El gasto más elevado del registro documenta la gestión de un complejo asunto interno: el enjuiciamiento de un malsín (informador o delator), figura que representaba una grave amenaza para la cohesión comunitaria. La aljama tuvo que operar en múltiples frentes, destacando un desembolso extraordinario de 1.500 sueldos para gestionar "arduos aferes" con la reina María de Luna y obtener un previlejo de malsín. Este privilegio no solo buscaba castigar al culpable, sino, fundamentalmente, asegurar la jurisdicción de la aljama para juzgar estas amenazas internas "juxta ley judaica", previniendo así la peligrosa interferencia de los tribunales cristianos. La necesidad de acudir a la máxima autoridad real subraya la gravedad de la crisis.
    Gestos de Lealtad: El registro documenta el pago de "albricias" (buenas noticias) al procurador de la aljama por el nacimiento del infante Martín en la Navidad de 1406. Este no era un infante cualquiera, sino el hijo de Martín "el Joven", rey de Sicilia, y nieto del monarca reinante de Aragón, Martín "el Humano". Este gasto, realizado poco antes del fallecimiento de la reina María de Luna, constituía un calculado acto de vasallaje. Al celebrar públicamente un acontecimiento dinástico de tal importancia, la aljama reafirmaba su lealtad a la casa real, fortaleciendo así su vínculo de protección.
    Esta relación a nivel macro con la Corona, basada en la fiscalidad y la lealtad política, se complementaba con una red de interacciones más cotidianas y directas con las autoridades de la propia ciudad de Tarazona.
    3. Convivencia y Conflicto: La Aljama frente a las Autoridades Cristianas Locales
    Para la seguridad y el funcionamiento diario de la judería, las relaciones con el poder local —el concejo municipal, los jurados y otros oficiales— eran de una importancia crítica. Los registros contables de la aljama reflejan una coexistencia cuidadosamente negociada, marcada tanto por la cooperación obligada como por la gestión de conflictos. Estos pagos demuestran cómo la comunidad invertía recursos significativos en el mantenimiento de un frágil equilibrio con sus vecinos y gobernantes cristianos.
    Interacciones Financieras y de Seguridad con el Concejo
    Los pagos a las autoridades municipales cubrían un amplio espectro de necesidades, desde la protección física hasta el cumplimiento de obligaciones financieras y el pago de sanciones.
    Protección y Control: Se registra un pago por las guardas del Viernes Santo, destinadas a prevenir las tradicionales "pedreas" (lanzamiento de piedras) contra la judería. Otro apunte extraordinario de 200 sueldos a los jurados corresponde a la quema del cinto. Este pago por daños en el recinto amurallado de la judería adquiere mayor significado al considerar la posición geoestratégica de Tarazona, una ciudad fronteriza con Castilla y Navarra que sufría "frecuentes daños como consecuencia de las muchas hostilidades".
    Sanciones y Disputas: La aljama tuvo que pagar una multa a los jurados por la pignoración de varios judíos sorprendidos trabajando durante una festividad cristiana ("vendimar en día festivo").
    Obligaciones Financieras: Se anota el pago de 200 sueldos por un censo que la aljama adeudaba anualmente a la ciudad desde los trágicos sucesos de 1391.
    Análisis de los Pagos a Oficiales y Notarios
    Además de los pagos institucionales al concejo, la aljama realizaba desembolsos a individuos específicos que representaban distintas facetas del poder local.
    Oficial/Autoridad
    Concepto del Pago
    Jurados y Prohombres
    Presentes en Navidad (capones y gallinas).
    Baile y Lugarteniente (don Pero Cavero)
    Salario anual de 200 sueldos; pagos por la gestión de las sisas (impuestos locales sobre el consumo y la actividad económica).
    Canónigo de la catedral (En Francés)
    Presente de pollos y vino.
    Garci Longares (Notario)
    Redacción de cartas de censo, albaláes y otras escrituras oficiales.
    Interpretación de los "Presentes"
    Los regalos de Navidad enviados a fraires, al justicia, y a los jurados e prohombres no deben ser interpretados como simples obsequios. Eran una herramienta diplomática esencial. A través de estos "presentes" de capones y gallinas, la aljama cultivaba la buena voluntad de las élites locales, una inversión necesaria para facilitar las negociaciones cotidianas y asegurar un trato favorable en momentos de tensión.
    Así como gestionaba sus relaciones con el mundo cristiano, la aljama de Tarazona mantenía lazos igualmente complejos con otras comunidades judías, revelando su lugar en una jerarquía intercomunitaria.
    4. La Red Judía: Dependencia y Cooperación Intercomunitaria
    La aljama de Tarazona no era una entidad aislada, sino un nodo dentro de una red regional de comunidades judías. Los registros contables demuestran que, lejos de ser autosuficiente, Tarazona mantenía relaciones jerárquicas claras en materia legal y religiosa, dependiendo notablemente de la autoridad de la aljama de Zaragoza y manteniendo vínculos económicos que trascendían las fronteras del reino hasta Tudela, en Navarra.
    Evaluación de la Relación Jerárquica con Zaragoza
    La evidencia documental posiciona a Zaragoza como el centro de referencia indiscutible para la comunidad de Tarazona.
    Centro Judicial: Como se adelantó, mientras la aljama negociaba con la Corona el previlejo de malsín, simultáneamente debía buscar la sanción de la máxima autoridad religiosa judía. El caso fue llevado a Zaragoza, donde se incurrió en un coste de 115 florines para reunir a los rabís de Çaragoça y obtener de ellos un consello(dictamen halájico) que determinara si el acusado merecía la muerte "juxta ley judaica". Este recurso a la autoridad rabínica zaragozana, sumado al coste de la intervención real, ilustra la enorme presión legal y financiera que el asunto supuso y confirma la primacía judicial de Zaragoza sobre comunidades menores.
    Centro Financiero y de Contactos: Los vínculos económicos también gravitaban en torno a Zaragoza. El documento registra el viaje de Yuçaf ben Usillo a la capital para resolver deudas con las prominentes familias de doña Tolosana y don Yehuda ben Labi, ambos de la influyente familia de los Caballería. Asimismo, se anota el envío de un presente de manzanas a don Benvenist en Zaragoza, un gesto que sugiere la importancia de mantener buenas relaciones con figuras clave.
    Vínculos Financieros con la Aljama de Tudela
    El registro contable también revela la existencia de redes crediticias que superaban las fronteras del reino. Se documenta un pago realizado a través del procurador a Semuel ben Ban Nist, un judío de Tudela (Navarra). Este apunte es prueba fehaciente de que las relaciones financieras conectaban a las comunidades judías de Aragón y Navarra, demostrando una fluidez económica que no siempre se correspondía con las divisiones políticas de la época.
    La gestión simultánea de estas complejas relaciones con la Corona, las autoridades locales y otras aljamas definía la existencia cotidiana de la comunidad.
    5. Conclusión: Supervivencia a través de una Compleja Red de Obligaciones
    El registro contable de la aljama de Tarazona nos permite reconstruir una existencia definida por un flujo constante y meticuloso de pagos hacia múltiples entidades. Lejos de ser un simple libro de cuentas, el documento revela la compleja red de dependencias y negociaciones en la que se insertaba la comunidad. Los pagos no eran meras transacciones, sino los hilos que tejían su precaria pero resiliente posición en la sociedad aragonesa de principios del siglo XV.
    La posición de la aljama se puede caracterizar como un delicado equilibrio de negociación y subordinación, gestionado a través de una diplomacia financiera continua. La comunidad debía administrar simultáneamente un conjunto diverso de obligaciones:
    Con la Corona: Como súbdito fiscal y político, pagando impuestos a cambio de protección y demostrando lealtad para asegurar su supervivencia.
    Con las Autoridades Locales: Como una minoría regulada, obligada a pagar por su seguridad, acatar sanciones y cultivar la buena voluntad de los poderes cristianos locales.
    Con la Aljama de Zaragoza: Como una comunidad dependiente en lo judicial y religioso, reconociendo la autoridad superior de los rabinos zaragozanos.
    En última instancia, este registro es el testimonio de una sofisticada estrategia de supervivencia. Dicha estrategia se basaba en el cumplimiento de sus obligaciones fiscales, el uso del sistema legal y el mantenimiento de redes diplomáticas tanto con el poder cristiano como dentro del mundo judío. Incluso el propio lenguaje del documento, con su abrumadora preferencia por términos romances (consello, clavarios) sobre sus equivalentes hebreos, evidencia la profunda integración de la comunidad en el paisaje fiscal y legal del reino, aun mientras defendía firmemente su identidad comunal.
    16 min

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