Poema de Kety Díaz Álvaro recitado por la autora (prohibida su copia y difusión sin permiso de la autora).
Registrado en el Registro de la Propiedad Intelectual de Madrid (España).
Ahora que Dios descansa,
o simula que duerme,
quiero confesarte que no entiendo este Mundo,
que me pierdo en laberintos sin salida,
y no diviso el término de sus caminos.
Que las cimas que salen a mi encuentro
son demasiado elevadas
y los valles son harto profundos.
Que tengo llagados mis pies
de transitar por largos sinsentidos
disfrazados de promesas y gozos.
Que tengo los labios resecos
de suplicar un mayor entendimiento
entre los hombres que lo habitan.
Que veo hambre y penurias
y estallan guerras por doquier.
Que el cielo ahora llora lágrimas
y el aire suspira lamentos.
Que el amor está jugando al escondite
y yo he contado hasta mil
y sigue en paradero desconocido.
© Kety Díaz Álvaro