Con motivo del Día Mundial de los Desaparecidos, se pone el foco en una realidad que sigue dejando a miles de familias en un doloroso limbo. Aunque la situación ha mejorado respecto a hace dos décadas, las desapariciones han vuelto a aumentar desde la pandemia, con especial preocupación por los problemas de salud mental. Las familias reclaman una Fiscalía especializada en desaparecidos. Además, surge una cuestión especialmente delicada: ¿qué ocurre cuando una persona desaparece voluntariamente? ¿Puede comunicar a la Policía que está bien sin tener que revelar dónde se encuentra? Abordan estas cuestiones Joaquín Amills, presidente y fundador de SOS Desaparecidos, y Rocío Gracia, portavoz de la Policía Nacional.