Ninguna de nosotras tiene la capacidad de sufrir bien con esperanza y gozo. Pero el secreto para poco a poco y convertirnos en personas que sufren con esperanza y gozo es sorprendentemente sencillo.
Ninguna de nosotras tiene la capacidad de sufrir bien con esperanza y gozo. Pero el secreto para poco a poco y convertirnos en personas que sufren con esperanza y gozo es sorprendentemente sencillo.