Nuestro compañero Nacho Ares ha ido a investigar el lugar de la mano del periodista José Gregorio González y Fernando Hernández. Dentro de la casa escucharon sonidos extraños pero no ha sido lo único que han encontrado.
La casa está en la ladera del monte Moquinal y da a un precipicio. Ahora está abandonada y rodeada de maleza, pero en su interior se esconden diversas historias: la gente dice que hay apariciones y se escuchan ruidos como de disparos.
Se ha creado toda una leyenda en torno al lugar y la Guardia Civil tiene constancia de que ha sido utilizada durante años como escenario para ritos de brujería, ya que entre otras cosas, se han encontrado cabezas de gallos, usadas como santería afrocubana.