Una oración que no pretende ser una petición formal o una acción de gracias. Sino como una relación íntima y cotidiana fundada en la confianza y el amor que se quiere conformar, día tras día, a la relación del Padre con el Hijo. He aquí pues que en este versículo, una invitación a la oración, solicitada, en su forma más espontánea.