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  • Homínidos - Australopithecus bahrelghazali
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    Era un caluroso día de verano, en el que había un lago brillante bajo el sol del Plioceno, hace unos 3 y medio millones de años en lo que hoy es el árido desierto del Djurab, Chad. En sus orillas rodeado de juncos altos y cocodrilos al acecho, un pequeños homínido olvidado alli murió y dejó su marca, este individuo, que se ha clasificado como perteneciente a la especie Australopithecus bahrelghazali, y apodado "Abel", cuenta una historia de adaptación, supervivencia y un mundo más grande de lo que creíamos.
    En 1995, la expedición Franco-Tchadiense, liderada por el paleontólogo francés Michel Brunet, realizó una prospección de formaciones geológicas del plioceno y pleistoceno en la provincia de Borkou-Ennedi-Tibesti, al norte de Chad, se descubrieron 17 nuevos sitios fosilíferos en la región de Bahr el Ghazal, cerca de Koro Toro. Este yacimiento denominado KT12 está ubicado a unos 2500 km del Valle del Rift. Estos fósiles, datados con en poco más de 3.5 millones de años, rompieron el molde: los Australopithecus no estaban solo en África Oriental, sino también en el corazón del África Central. La mandíbula de Abel, muestra una anatomía distinta, aunque también lo suficientemente cercana a la otra especie contemporánea; A. afarensis.
    Esto generó un debate taxonómico sobre si ¿es una especie única o una variante regional? Su esmalte dental grueso y su morfología sugieren una dieta flexible, dominada por juncos y otras plantas C4, que Abel probablemente recolectaba en un entorno lacustre de humedales, lagos y pastizales, un mosaico ecológico que lo diferenciaba de sus primos orientales.
    El descubrimiento de Abel, es una evidencia ia favor de la predicción de Darwin sobre el origen de nuestra especie en África, puesto que evidencian la presencia de homínidos en África durante el Mio-Plioceno, apoyando la idea de un origen africano para la humanidad.
    Nuestro viaje de hoy nos llevará hacia el pasado remoto, al centro de África, hace unos 3 y medio millones de años, en donde revisaremos de cerca las características de esta especie y analizaremos la validez de la propuesta taxonómica y sus implicaciones para el entendimiento del origen de nuestro linaje, el linaje humano.
    Música del capítulo
    ScottBuckley - Signal To Noise
    Modest Mouse - Australopithecus
    Music For - Tribal Beats - Shaman Dance - Unleash your Primal Self
    Music For - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation
    CHIPTUNE MUSIC - Level 42 - Lesson In Love - Chiptune Cover, 8 Bits
    Level 42 - Something About You
    Enlaces
    Brunet , M., Beauvilain, A., Coppens, Y. et al. (1995). The first australopithecine 2,500 kilometres west of the Rift Valley (Chad). Nature 378, 273–275. Disponible en:
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    Brunet, M., Guy, F., Pilbeam, D.R., Mackaye, H.T., Likius, A., Ahounta, D., Beauvilain, A., Blondel, C., Bocherens, H., Boisserie, J., Bonis, L.D., Coppens, Y., Dejax, J., Denys, C., Duringer, P., Eisenmann, V., Fanone, G., Fronty, P., Geraads, D., Lehmann, T., Lihoreau, F., Louchart, A., Mahamat, A.H., Merceron, G., Mouchelin, G., Otero, O., Campomanes, P.P., León, M.P., Rage, J.C., Sapanet, M., Schuster, M., Sudre, J., Tassy, P., Valentin, X., Vignaud, P., Viriot, L., Zazzo, A., & Zollikofer, C.P. (2002). A new hominid from the Upper Miocene of Chad, Central Africa. Nature, 418, 145-151. Disponible en:
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    Geraads, D.; Brunet, M.; Mackaye, H. T.; Vignaud, P. (2000). "Pliocene Bovidae (Mammalia) from the Koro Toro Australopithecine sites, Chad" (PDF). Journal of Vertebrate Paleontology. 21 (2): 335–346. Disponible en: https://shs.hal.science/halshs-00068080/file/Geraads162.pdf
    Guy, F., Mackaye, H. T., Likius, A., Vignaud, P., Schmittbuhl, M., & Brunet, M. (2008). Symphyseal shape variation in extant and fossil hominoids, and the symphysis of Australopithecus bahrelghazali. Journal of human evolution, 55(1), 37–47.
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    Lebatard A., Bourlès D.L., Duringer P., Jolivet M., et al (2008). Cosmogenic nuclide dating of Sahelanthropus tchadensis and Australopithecus bahrelghazali: Mio-Pliocene hominids from Chad, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 105 (9) 3226-3231, Disponible en:
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    Lee-Thorp J., Likius A., Mackaye H.T., Vignaud P., Sponheimer M. & Brunet M. (2012). Isotopic evidence for an early shift to C4 resources by Pliocene hominins in Chad, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 109 (50) 20369-20372, Disponible en:
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    https://citeseerx.ist.psu.edu/document?repid=rep1&type=pdf&doi=7ac20f9adcdc56c87ca1766ba889ccd9198cb92c
    Strait, D., Grine, F.E., Fleagle, J.G. (2015). Analyzing Hominin Phylogeny: Cladistic Approach. In: Henke, W., Tattersall, I. (eds) Handbook of Paleoanthropology. Springer, Berlin, Heidelberg. DOI: 10.1007/978-3-642-39979-4_58. Disponible en:
    https://www.researchgate.net/publication/278682043_Analyzing_Hominin_Hominin_Phylogeny_Cladistic_Approach
    1 hr 1 min
  • Hipócrates y el juramento que sobrevivió milenios
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    En la antigua Grecia, alrededor del siglo V a.C., la medicina estaba profundamente entrelazada con la religión, la superstición y la observación empírica limitada. Las enfermedades eran consideradas castigos divinos o resultados de la intervención de espíritus y deidades. Los tratamientos más comunes incluían rituales, ofrendas a los dioses, purgas, sangrías y el uso de amuletos. En medio de este contexto, en la isla de Cos, surgió un médico que cambiaría la historia de la medicina para siempre: Hipócrates. Reconocido como el “Padre de la Medicina”, Hipócrates promovió la idea revolucionaria de que las enfermedades tenían causas naturales y que la observación, la razón y la ética debían guiar la práctica médica.
    Hipócrates y su escuela introdujeron el concepto de enfermedad como un fenómeno natural, gobernado por leyes observables del cuerpo humano y del entorno. Esta perspectiva marcó un antes y un después en la medicina, separando el arte de curar de la magia y el mito. Se promovía la observación minuciosa de los pacientes, el registro de los síntomas y la búsqueda de tratamientos que respetaran la integridad del cuerpo. En este marco, surgió lo que hoy conocemos como el Juramento Hipocrático, un conjunto de principios éticos que guiaría a los médicos a lo largo de los siglos.
    Aunque no existe certeza absoluta de que Hipócrates haya redactado personalmente el juramento, se le atribuye su autoría dentro del Corpus Hipocrático, una colección de textos médicos y filosóficos que incluían enseñanzas sobre diagnóstico, tratamiento, ética y conducta profesional. El juramento, en sus versiones más antiguas, establece compromisos fundamentales: actuar por el bienestar del paciente, no causar daño deliberadamente, mantener la confidencialidad y transmitir los conocimientos médicos a la siguiente generación. Estas ideas formaron la base de la ética médica y, con el tiempo, se convirtieron en un símbolo universal de la responsabilidad profesional.
    Durante la Edad Media, la medicina europea estuvo profundamente influenciada por la Iglesia y el pensamiento religioso. En este periodo, el Juramento Hipocrático sufrió modificaciones para adaptarse a los valores cristianos predominantes. Se incorporaron referencias explícitas a Dios, se reforzó la idea del servicio desinteresado y se promovió la humildad y la obediencia a principios morales y espirituales. Aunque estas adaptaciones modificaban algunos aspectos de la versión original, el núcleo ético permanecía: el médico debía actuar con responsabilidad, dedicación y respeto por la vida.
    En paralelo, se preservaron y transmitieron los textos hipocráticos en monasterios y escuelas de medicina surgidas en torno a la Iglesia. Los monjes y eruditos copiaban cuidadosamente los manuscritos y los estudiaban, asegurando que el conocimiento médico antiguo no se perdiera. Esta labor de conservación fue crucial, ya que permitió que los textos de Hipócrates y otros autores griegos y romanos sobrevivieran hasta el Renacimiento.
    El Renacimiento supuso un cambio radical en la aproximación a la ciencia y la medicina. El interés por los textos clásicos griegos y romanos llevó a médicos, filósofos y académicos a redescubrir las enseñanzas de Hipócrates, Galeno y otros pensadores antiguos. La imprenta permitió la reproducción masiva de los textos, democratizando el acceso al conocimiento médico.
    En este contexto, el Juramento Hipocrático fue incorporado de nuevo en las universidades europeas, aunque adaptado a los valores humanistas y a la visión científica emergente. Durante esta época, se promovió la idea de que el médico debía estudiar al paciente en su totalidad: cuerpo, mente y entorno social. Se enfatizó la importancia de la observación directa, la recopilación de casos clínicos y la transmisión del conocimiento a los estudiantes de medicina. El juramento se convirtió en un recordatorio constante de que la práctica médica debía estar guiada por principios éticos, sin perder de vista la humanidad de quienes buscaban ayuda.
    Con el advenimiento de la medicina moderna, la ética hipocrática se enfrentó a nuevos desafíos. La creciente especialización médica, la investigación científica y los avances tecnológicos transformaron la práctica clínica. La medicina dejó de ser un arte limitado a la experiencia empírica para convertirse en una ciencia basada en evidencia. Sin embargo, la necesidad de un marco ético sólido continuaba siendo indispensable. Durante el siglo XIX, se realizaron múltiples intentos de reformulación del Juramento Hipocrático, con el objetivo de adaptarlo a los nuevos contextos científicos y sociales. Universidades en Europa y América comenzaron a exigir que los graduados en medicina pronunciaran un juramento inspirado en Hipócrates, enfatizando la responsabilidad profesional, la confidencialidad y el respeto por la vida humana. Estos cambios aseguraron que, a pesar de la complejidad creciente de la medicina, los principios fundamentales del juramento siguieran vigentes.
    Tras las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial, la comunidad médica internacional reconoció la necesidad de actualizar los códigos éticos tradicionales. Los juicios de Núremberg revelaron que médicos habían participado en experimentos inhumanos y violaciones graves a los derechos humanos. En respuesta a todo esto, en el año 1948, la Asociación Médica Mundial adoptó la Declaración de Ginebra, un documento que reinterpretaba los principios del Juramento Hipocrático para la medicina moderna. La Declaración enfatizaba la dignidad del paciente, la igualdad en la atención médica y la obligación del médico de proteger la vida humana, independientemente de raza, religión o estatus social.
    Posteriormente, en 1964, el médico y farmacólogo estadounidense Louis Lasagna redactó una versión moderna del Juramento Hipocrático que empezó a utilizarse en facultades de medicina de habla inglesa. Esta versión incorporaba la autonomía del paciente, la necesidad de basar las decisiones médicas en evidencia científica y el compromiso del médico con la actualización constante de sus conocimientos. La esencia del juramento —actuar con integridad, no causar daño y servir a la humanidad— permanecía intacta, demostrando la perdurabilidad de los principios de Hipócrates.
    Más allá de su función práctica, el Juramento Hipocrático se convirtió en un símbolo de la ética médica y de la responsabilidad profesional. Su pronunciación en ceremonias de graduación de medicina es un rito que conecta a los médicos contemporáneos con siglos de tradición. Cada palabra del juramento refleja un compromiso profundo con la vida, la ciencia y la sociedad. El juramento también ha influido en debates sobre bioética, investigación médica y derechos del paciente. Conceptos como la confidencialidad, la no maleficencia, la beneficencia y la justicia encuentran en Hipócrates su origen conceptual.
    Incluso en contextos donde se han desarrollado códigos éticos alternativos, como la Declaración de Helsinki o las guías de ética clínica moderna, se reconoce la influencia del juramento original.
    A lo largo de los siglos, el Juramento Hipocrático ha estado vinculado a diversas historias y anécdotas que muestran su impacto cultural. Por ejemplo, se cuenta que, en muchas universidades europeas del siglo XIX, los estudiantes de medicina debían pronunciar el juramento ante una imagen de Hipócrates, mientras sosteniendo instrumentos médicos simbólicos. Esta ceremonia servía no solo para formalizar el compromiso ético, sino también para reforzar la identidad profesional y la conexión con la historia de la medicina. Otra curiosidad es que el juramento ha sido objeto de interpretaciones y adaptaciones en distintas culturas. En algunos países, se incluyeron referencias a principios religiosos locales, mientras que en otros se enfatizó la importancia de la igualdad social y el acceso universal a la salud. Esta flexibilidad ha permitido que el juramento sobreviva y permanezca vigente, adaptándose a contextos históricos y sociales cambiantes.
    En el siglo XXI, el Juramento Hipocrático sigue siendo relevante, aunque los desafíos médicos se han transformado. La medicina moderna enfrenta dilemas complejos: investigación genética, inteligencia artificial en diagnóstico, decisiones sobre final de vida y pandemias globales. Aun así, los principios esenciales del juramento —integridad, compromiso con la vida y respeto por el paciente— proporcionan un marco ético sólido que guía la práctica médica en estos contextos. Graduados de medicina de todo el mundo continúan pronunciando versiones adaptadas del juramento. En algunos casos, estas versiones incluyen compromisos explícitos con la sostenibilidad ambiental, la justicia social y la colaboración internacional, mostrando que la esencia del juramento puede coexistir con los valores contemporáneos.
    El Juramento Hipocrático ha sobrevivido varios milenios, desde la Grecia antigua hasta el presente, porque encarna principios universales que trascienden el tiempo, la geografía y la cultura. Su historia no solo refleja la evolución de la medicina como ciencia, sino también la construcción de la ética profesional y la responsabilidad social de los médicos. Desde sus raíces en la isla de Cos, pasando por adaptaciones medievales y humanistas, hasta las versiones modernas en facultades de medicina de todo el mundo, el juramento sigue siendo un faro que guía a quienes se dedican a cuidar la vida humana. En un mundo donde la tecnología y la ciencia avanzan a un ritmo vertiginoso, recordar las enseñanzas de Hipócrates resulta fundamental. La medicina no solo requiere conocimiento y habilidad técnica, sino también integridad, empatía y un compromiso ético profundo. Por ello, el Juramento Hipocrático permanece vivo: no solo como un texto histórico, sino como un pacto que une a generaciones de médicos alrededor del mundo en un objetivo común: preservar la vida, aliviar el sufrimiento y servir a la humanidad con honor y responsabilidad.
    Música del capítulo
    Sound Of Freedom - Cinematic
    Ryan Rad - Ancient Greek Lyre - Oracles of the Pythia
    Para leer más
    01. Sánchez-Salvatierra, J.M., & Taype-Rondan, A. (2018). Evolución del Juramento Hipocrático: ¿qué ha cambiado y por qué?. Revista Médica De Chile, 146(12).
    Disponible en: https://scielo.conicyt.cl/pdf/rmc/v146n12/0717-6163-rmc-146-12-1498.pdf
    02. Eraso-López J. (2016). El Juramento Hipocrático y la declaración actual. Asociación Nacional de Médicos de Colombia. Disponible en:
    https://anmdecolombia.org.co/el-juramento-hipocratico-y-la-declaracion-actual/
    03. Remis, J. A., (2009). Pasado y presente del juramento Hipocrático Análisis de su vigencia. Revista Argentina de Radiología, 73(2), 139-141.
    Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=382538474001
    04. Zanetta-Brener  P., Lichtenstein A.   (2022). Juramento de Hipócrates: un análisis crítico. Rev. bioét. (Impr.) 30(3):516-24. Disponible en:
    https://www.scielo.br/j/bioet/a/hs97HyDW3bhdrfjS8vD73tK/?format=pdf&lang=es
    05. Davey, L.M. (2001). The Oath of Hippocrates: An Historical Review. Neurosurgery, Vol. 49, No. 3. Disponible en:
    https://educacionateneamx.com/el-juramento-de-hipocrates-una-revision-historica/
    19 min
  • El ADN de los dioses: del diseño inteligente a la hipótesis de un mensaje cósmico
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    La fascinación humana por el origen y la complejidad de la vida nos ha llevado, como especie consciente de sí misma, a la formulación de diversas explicaciones a lo largo de la historia. Una de éstas ideas es la del “diseño inteligente” ha tenido un papel destacado, especialmente en debates donde ciencia, filosofía y religión se entrelazan. Esta propuesta sostiene que ciertas características de los organismos vivos, en particular la estructura y función del ADN, son tan complejas y específicas, que no podrían ser resultado exclusivo de procesos naturales aleatorios, sino que más bien, reflejarían la intervención de una inteligencia, detrás de todo. El ADN, como portador de la información genética, es entendido como uno de los sistemas más complejos y eficientes en la naturaleza. Su estructura en doble hélice y su código, que dictan la síntesis de proteínas esenciales para la vida, han inspirado no solo importantes avances y descubrimientos científicos, sino también reflexiones sobre la posibilidad de la existencia de un “mensaje oculto” o un “plan” detrás de la vida misma.
    Estas ideas, sin embargo, generan polémica porque plantean preguntas que van más allá de la explicación convencional científica, basada en el entendimiento del proceso evolutivo, especialmente a través el mecanismo de la selección natural. Este concepto del diseño inteligente no es nuevo. Sus raíces se encuentran en tradiciones filosóficas y teológicas antiguas, que sostenían que el orden y propósito observados en la naturaleza evidencian la existencia de un diseñador. Uno de los ejemplos más conocidos es la metáfora del relojero, propuesta por el filósofo y teólogo británico William Paley en el S XVIII, quien comparaba la complejidad de un reloj con la de los organismos vivos, argumentando que ambos requieren un creador. Esta visión fue ampliamente aceptada hasta que la teoría de la evolución derivada de las ideas de Darwin ofreció una explicación naturalista y gradual para la diversidad y complejidad biológica.
    En las últimas décadas, sin embargo, el diseño inteligente ha resurgido con una nueva formulación, que intenta presentarse como una hipótesis científica y no solo filosófica o religiosa. Este movimiento sostiene que ciertas estructuras biológicas, como algunas regiones del ADN y de las células, exhiben un tipo de “complejidad irreducible” o presentan patrones de “complejidad especificada” que, según sus defensores, no pueden explicarse completamente por mecanismos evolutivos conocidos. En este contexto, algunos investigadores han explorado la posibilidad de que el ADN contenga patrones matemáticos o símbolos que podrían interpretarse como una señal de un diseño deliberado.
    Un caso particular es la hipótesis propuesta en 2013 por Vladimir Shcherbak y Maxim Makukov, quienes sugirieron que el código genético posee simetrías y patrones numéricos tan específicos que podrían ser considerados como parte de un mensaje artificial, una “firma” codificada, como un mensaje incrustado por una inteligencia avanzada en tiempos remotos.
    Esta propuesta se conecta con la tradición de buscar señales de inteligencia en el universo, como en el programa SETI, pero trasladada al nivel molecular de la vida terrestre. No obstante, estas ideas han sido objeto de numerosas críticas. Desde la comunidad científica se señala que muchas de las supuestas señales pueden ser explicadas por procesos naturales o podrían resultar de sesgos estadísticos y de interpretación. Además, la hipótesis del diseño inteligente carece de un marco metodológico claro que permita su verificación o falsificación, un requisito fundamental para que una teoría sea considerada científica. Por otro lado, existen preocupaciones sobre la influencia que estas ideas pueden tener en la educación y la percepción pública de la ciencia.
    Nuestro viaje de hoy buscará ofrecer un análisis de este diseño inteligente aplicado al ADN, desde sus orígenes filosóficos hasta la propuesta contemporánea de Shcherbak y Makukov, pasando por las controversias que genera. Intentaremos entender cómo estas ideas desafían y enriquecen el debate sobre el origen y la complejidad de la vida, invitando a reflexionar sobre los límites entre ciencia, filosofía y las creencias personales.
    Música del capítulo
    Atom Music Audio - Stellarium (Extended version) | Awe-inspiring Soundtrack
    AMBIENT CIVILIZATION - RED GIANT - Epic Space Journey Ambient Music
    8-Bit Misfits - Tool – Schism (8 bits)
    Klaatu - Calling Occupants of Interplanetary Craft
    Enlaces
    Avise.J.C. (2010). Footprints of nonsentient design inside the human genome, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 107 (supplement_2) 8969-8976. Disponible en:
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    https://www.cambridge.org/core/books/abs/marketing-intelligent-design/dawkinss-dilemma/50F9FF2DB72EFC01DE23108EAB233236
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    Venema D. & Kuebler D. (2016). Biological Information and Intelligent Design. Biologos. Disponible en:
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    https://doi.org/10.1073/pnas.2410311121
    2 hr 1 min
  • Biografía de Reginald Crundall Punnett
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    Hacia comienzos del siglo XX, el redescubrimiento de los principios de la herencia propuestos por Gregor Mendel generó un torbellino de ideas, dudas y discusiones. En ese contexto no todos los científicos aceptaron de inmediato que la herencia se transmitía a través de unidades discretas, lo que hoy llamamos genes, y existía confusión sobre cómo se podían aplicar esos conceptos a la observación real de los rasgos en plantas y animales. Es aquí que aparece nuestro personaje de hoy el biólogo y genetista inglés Reginald Crundall Punnett, uno de los primeros divulgadores de la ciencia.
    Reginald Punnett fue, pero sobre todo, un traductor de las ideas complejas de la herencia mendeliana hacia un lenguaje visual y más comprensible. Su mayor aporte, sin duda, fue la creación del "cuadro de Punnett", una herramienta fundamental que hasta hoy se enseña en escuelas y universidades de todo el mundo. Punnett ayudó a demostrar que los patrones de herencia mendeliana también se aplicaban a animales como las gallinas y las moscas. También participó activamente en la consolidación de la terminología genética moderna, incluyendo términos como alelo, heterocigoto y genotipo. Su trabajo en el campo de la genética, abarcó campos tan diversos como la determinación del sexo en animales, el determinismo genético de ciertos caracteres, y hasta la genética de poblaciones en un momento en el cual, este campo apenas nacía. Punnett fue uno de los primeros en advertir sobre la importancia de los genes ligados al sexo, al estudiar cómo ciertos rasgos se transmitían de forma distinta según el sexo del individuo.
    Además, Reginald Punnett escribió varios libros, entre ellos su obra de 1905 Mendelismo, que se convirtió en uno de los primeros textos introductorios sobre genética mendeliana. En un momento en que la genética aún no era una disciplina consolidada, ese libro ayudó a educar a generaciones de estudiantes, científicos jóvenes e incluso al público general. A pesar de que hoy su nombre suele estar asociado a un simple cuadro en los libros de texto, la figura de Punnett va mucho más allá. Fue un puente entre la biología experimental y la comprensión popular de los mecanismos hereditarios. Su capacidad para unir el rigor científico con la claridad pedagógica lo convierte en uno de los grandes arquitectos del pensamiento genético moderno.
    Nuestro viaje de hoy nos llevará hasta las últimas décadas del siglo 19, a la localidad de Tonbridge, hacia el sur de Kent, Inglaterra, donde veremos de cerca algunos detalles de la vida de Reginald Punnett, un notable hombre de ciencia que además de su legado, contribuyó a la formulación de la ley de Hardy-Weinberg y en el descubrimiento del "acoplamiento" o ligamiento genético.
    Música del capítulo
    John G. Music - Murray Gold - Jack Wall - Eleventh Doctor Theme (Matt Smith) | EPIC VERSION (The Majestic Tale)
    Mists Of Serenity - Shamanic Spirit Powerful Shamanic Meditation Music with Drumming Spiritual Shaman Music
    Rock Nacional en 8 Bit – Soda Stereo – De Musica Ligera - 8 bit
    Francesco – Soda Stereo – Cae el sol - 8 bit
    Alux Nahual – La trampa
    Enlaces
    Crew F. A. 1967. Reginald Crundall Punnett, 1875-1967. Biogr. Mems Fell. R. Soc.13309–326. Disponible en: http://doi.org/10.1098/rsbm.1967.0016
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    Punnett, R. Early days of genetics. Heredity 4, 1–10 (1950). Disponible en:
    https://doi.org/10.1038/hdy.1950.1
    1 hr 37 min
  • Australopithecus afarensis
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    Australopithecus afarensis es una de las especies de homininos más relevantes para comprender la evolución temprana del linaje humano, esta vivió entre aproximadamente entre 3,9 y 2,9 millones de años atrás, en lo que hoy corresponde a las regiones de Etiopía, Tanzania y Kenia. La diversidad de los fósiles de Australopithecus afarensis proporciona una comprensión integral de esta especie, se han encontrado restos de individuos de diferentes edades, sexos y estados de conservación, lo que permite a los científicos reconstruir su biología y comportamiento de manera más precisa. Esta diversidad no solo permite observar variaciones dentro de la especie, sino que también revela la complejidad de su adaptación al entorno. Cada fósil descubierto aporta evidencia valiosa sobre su locomoción, dieta y posible comportamiento social, contribuyendo al entendimiento de su papel crucial en la evolución humana. Estos hallazgos colectivos son fundamentales para trazar la transición de los homínidos hacia características más avanzadas que definirían el camino de los humanos posteriores.
    La posición de Australopithecus afarensis en el árbol evolutivo es fundamental, ya que ésta representa un estadio transicional entre formas más primitivas de Australopithecus y los primeros representantes del género Homo. Una combinación única de rasgos derivados —como la bipedestación— y características aún primitivas —como la morfología craneofacial y adaptaciones arbóreas—, A. afarensis permite reconstruir los procesos de diversificación morfológica y ecológica. Esta especie ya que caminaba erguida, aunque aún conservaba adaptaciones para la vida arbórea, como brazos relativamente largos y dedos curvados. Su talla era pequeña, con los machos alcanzando alrededor de 1,5 metros de altura, mientras que las hembras eran más pequeñas. En cuanto a su cerebro, tenía un volumen similar al de los chimpancés, lo que sugiere limitaciones cognitivas en comparación con especies posteriores. Su dentadura indica una dieta omnívora, adaptada a un entorno variable que incluía tanto vegetales como pequeños animales, lo que destaca su flexibilidad ecológica
    Conocer a Australopithecus afarensis nos permitirá entrar en un momento crucial en la historia de la evolución humana, donde las primeras huellas de lo que hoy somos empiezan a tomar forma. A través del viaje de hoy, buscaremos entender no solo sus características físicas, ecológicas y de comportamiento, sino también cómo su legado sigue influyendo en el camino que hemos seguido desde ellos hasta nuestra propia especie, la especie humana."
    Música del capítulo
    Jack Stone-Morgan & Daniel Garavini - Pandora Journey - Leap Beyond Faith + Paramount
    Vijay Super - Relaxing Drum Music from Best Relaxing Music (instrumental background)
    Buddha's Lounge - Grounded - Healing Mood
    Dire Straits - 8 Bit Universe - Money For Nothing - 8 Bit
    The Knack - 8 Bit Universe My Sharona - 8 Bit
    Kix – Don´t close your eyes
    Enlaces
    Arias-Martorell, J.; Potau, J. M.; Bello-Hellegouarch, G.; Pérez-Pérez, A. (2015). "Like Father, Like Son: Assessment of the Morphological Affinities of A.L. 288–1 (A. afarensis), Sts 7 (A. africanus) and Omo 119–73–2718 (Australopithecus sp.) through a Three-Dimensional Shape Analysis of the Shoulder Joint". PLOS ONE. 10 (2): e0117408. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0117408
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    1 hr 22 min
  • Tyrannosaurus rex, el rey de la prehistoria
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    Tyrannosaurus rex, fue sin lugar a dudas uno de los depredadores más feroces que jamás haya caminado sobre nuestro planeta. Con un cuerpo enorme, dientes afilados y mandíbulas tan poderosas que podrían partir en dos una vaca, este famoso carnívoro dominó los valles boscosos de los ríos en el oeste de América del Norte durante el período Cretácico tardío, entre hace unos 68 y 66 millones de años, en el periodo Maastrichtiense. Fue uno de los últimos dinosaurios no avianos que existieron antes de la extinción masiva del Cretácico-Terciario. Conocido popularmente como T. rex lo que se sabe de este formidable organismo está en constante evolución, su concepto ha cambiado a lo largo del tiempo. Las tecnologías mejoradas, como el modelado biomecánico y las imágenes de rayos X, han permitido a los científicos obtener una comprensión más profunda de cómo vivía este terrible depredador.
    Tyrannosaurus rex, significa literalmente "rey de los lagartos tiranos", tenía todo para ser el organismo dominante de las redes tróficas de su época y su entorno. Llegando a medir hasta 12 metros, que es aproximadamente el tamaño de un autobús escolar, desde el hocico hasta la punta de su cola y con un peso de hasta ocho toneladas, T. rex vagaba por sus territorios sobre dos patas y con la cabeza erguida, probablemente cazando a otros animales vivos, pero también consumiendo cadáveres y, a veces, incluso se alimentaban unos de otros, dado que era un caníbal facultativo. La cabeza evolucionó para triturar su comida, con un cráneo rígido que le permitía dirigir toda la fuerza de sus músculos maseteros llegando a ejercer hasta seis toneladas de presión, utilizando sus hasta 60 dientes aserrados, de unos 20 centímetros de largo cada uno, para perforar y extraer la carne, lanzando a su presa al aire y tragándola entera. Para evitar el sobrecalentamiento al aplastar a las presas con sus poderosas mandíbulas, este gigantesco animal tenía aberturas en la cabeza para ayudar a enfriar su cerebro, similares a las de los caimanes modernos.
    Nuestro viaje de hoy nos lleva atrás en el tiempo, a una época que muchos han visitado a través del imaginario colectivo que se ha desarrollado sobre los terribles reptiles del Cretácico y el Jurásico, de los múltiples libros y películas que abordan el tema de los dinosaurios, especialmente el más famoso de todos, el más terrible de todos y el más poderoso de todos
    La imagen del episodio fue creada con la ayuda de El Sabio Subterráneo, quien siempre está listo para echar una garra en La Cueva del Topo
    Música del capítulo
    John Williams - Mindshift - Welcome To Jurassic Park [Epic Cinematic Cover]
    Music For - INDIAN FLUTE MUSIC for Yoga and Meditation - Pure Positive Vibes - Relaxing Background Music
    Faraway Sounds - Lost in a Jurassic Dinosaur Forest - 3D Soundscape w/ T-Rex, Raptors & more Jurassic Sounds
    8 Bit Universe - Bringin' On The Heartbreak [8 Bit Tribute to Def Leppard]
    Super Monaco – BWM5150 – Sabine
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    Woodward, H. N., Tremaine, K., Williams, S. A., Zanno, L. E., Horner, J. R., & Myhrvold, N. (2020). Growing up Tyrannosaurus rex: Osteohistology refutes the pygmy "Nanotyrannus" and supports ontogenetic niche partitioning in juvenile Tyrannosaurus. Science advances, 6(1), eaax6250. Disponible en: https://doi.org/10.1126/sciadv.aax6250
    1 hr 54 min
  • Una nueva especie en la familia Humana – Paranthropus capensis
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    La historia de los orígenes humanos se explica mediante un tipo de arbusto complejo, con numerosas ramas, cada una de las cuales representa una especie diferente. El género Homo al que pertenecen los humanos modernos surgió hace al menos 2,8 millones de años pero nuestra especie Homo sapiens apareció hace apenas unos 300000 años. Homo no estaba solo en su viaje a través del tiempo, compartió el paisaje con otros homínidos, incluidos Australopithecus y Paranthropus. Este último género, Paranthropus, es particularmente intrigante, se conocen por sus cráneos robustos, mandíbulas masivas y grandes molares, características que le han dado a estos homínidos el apodo de " el Cascanueces o Nutcrackerman ". Sus adaptaciones físicas sugieren una dieta que requería una masticación poderosa, probablemente compuesta de materiales vegetales fibrosos duros. Hasta ahora, los científicos reconocieron tres especies dentro de este género: Paranthropus aetiopicus, Paranthropus boisei y Paranthropus robustus. Estas especies vivieron hace aproximadamente entre 1 millón y 2,7 ​​millones de años y se convivieron junto a los primeros miembros del género Homo.
    En 1949, una mandíbula designada SK15 fue desenterrada en el sitio de la cueva Swartkrans en Sudáfrica. Este sitio es en sí mismo un tesoro de fósiles que incluye varias especies de Australopithecus y Homo, lo que lo convierte en uno de los lugares más importantes para estudiar la evolución humana. Cuando se descubrió por primera vez SK15, inicialmente se clasificó como perteneciente a una nueva especie llamada Telanthropus capensis. Sin embargo, en la década de 1960, los expertos en el tema, cuestionaron esta clasificación, sugiriendo que la mandíbula podría pertenecer más bien a la especie Homo ergaster, un miembro temprano del género humano, conocido por su complexión relativamente delgada y rasgos mas derivados. Esta interpretación persistió durante décadas y SK15 se consideró una rareza dentro del linaje humano debido a la y morfología y el grosor dental inusuales. El punto de inflexión en la historia del SK15 llegó con el advenimiento de las tecnologías de imágenes avanzadas. En un estudio reciente publicado en el Journal of Human Evolution, un equipo de investigadores dirigido por Clément Zanolli, antropólogo de la Universidad de Burdeos en Francia, quien decidió volver a examinar el fósil utilizando escáneres de rayos X, que permitieron al equipo crear modelos 3D detallados de la mandíbula que revelaron sus estructuras externas e internas con una claridad sin precedentes. Si bien las características de la mandíbula tenían cierto parecido con Homo ergaster, su estructura interna contaba una historia diferente apuntando hacia un linaje diferente, los Paranthropus.
    Nuestro capítulo de hoy nos lleva a un viaje hasta tierras africanas, donde analizaremos la propuesta que se plantea en este artículo, tratando de entender, las implicaciones de este descubrimiento respecto a la evolución del género humano y concretamente entender mejor el linaje de nuestra especie, la especie humana
    Música del capítulo
    Adrien1903 - DBZ Kakarot Goku's Next Journey - WE GOTTA POWER (Final Battle Remix)
    Culture Capital - Background & Meditation Music - Dune Whispers | Deep Arabian Meditation Music | Middle Eastern Background Music | Emotional Vocal
    Biacsi Adam - Michael Harner: Shamanic Journey
    8 Bit Universe - Wonderwall [8 Bit Tribute to Oasis]
    Alva Leaves – Calling on lovers
    Enlaces
    Clarke R.J., Pickering T.R., Heaton J.L., Kuman K. (2021) The Earliest South African Hominids. Annual Review of Anthropology. Vol. 50:125-143 Disponible en:
    https://doi.org/10.1146/annurev-anthro-091619-124837
    Kamrani K. 11 feb 2025. A New Face in the Hominin Family Tree: Meet Paranthropus capensis, the Mysterious Cousin Early Humans. A fossil misidentified for decades reveals a previously unknown species of Paranthropus South Africa. Anthropology.net. Disponible en:
    https://www.anthropology.net/p/a-new-face-in-the-hominin-family?r=2l0fe&utm_campaign=post&utm_medium=web
    Mann, A. (1970). “Telanthropus” and the Single Species Hypothesis: A Further Comment. American Anthropologist, 72(3), 607–609. Disponible en:
    https://websites.umich.edu/~wolpoff/Papers/Telanthropus.pdf
    Radley D. February 6, 2025. 1.4-million-year-old jawbone reveals new human relative, rewriting evolutionary history. Archaeology News. Disponible en:
    https://archaeologymag.com/2025/02/1-4-million-year-old-jawbone-reveals-new-human-relative/
    Robinson, J. The Nature of Telanthropus capensis. Nature 171, 33 (1953). Disponible en: https://doi.org/10.1038/171033a0
    Sáez R. 25 Febrero 2025. Paranthropus capensis y la diversidad de homininos en el sur de África – Nutcracker Man. Disponible en:
    https://nutcrackerman.com/2025/02/25/paranthropus-capensis-diversidad-homininos-sur-africa/
    Skinner M.W, Imbrasas M.D., Martin R.M.G., Tawane M., Hublin J.J., Pickering T.R., De Ruiter D.J (2025). Microtomographic Archive of Hominin Fossils from the Swartkrans Formation, South Africa (1948–1967). PaleoAnthropology 2025:1: 41−74. Disponible en:
    https://www.researchgate.net/publication/389034243_Microtomographic_Archive_of_Hominin_Fossils_from_the_Swartkrans_Formation_South_Africa_1948-1967
    Wood B., Biggs D. (2025) Birth of Paranthropus. Evolutionary Anthropology: Issues, News, and Reviews. Volume 34, Issue 1
    March 2025. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/evan.70000
    Wolpof M.H. 1968. Telanthropus and the single species hypotesis. American Anthropologist (70) 477-493. Disponible en: https://websites.umich.edu/~wolpoff/Papers/Telanthropus.pdf
    Zanolli C., T.W. Davies, R. Joannes-Boyau, A. Beaudet, L. Bruxelles, F. de Beer, J. Hoffman, J. Hublin, K. Jakata, L. Kgasi, O. Kullmer, R. Macchiarelli, L. Pan, F. Schrenk, F. Santos, D. Stratford, M. Tawane, F. Thackeray, S. Xing, B. Zipfel, & M.M. (2022). Skinner, Dental data challenge the ubiquitous presence of Homo in the Cradle of Humankind, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 119 (28) e2111212119, Disponible en: https://doi.org/10.1073/pnas.2111212119.
    Zanolli, C., Hublin, J. J., Kullmer, O., Schrenk, F., Kgasi, L., Tawane, M., & Xing, S. (2025). Taxonomic revision of the SK 15 mandible based on bone and tooth structural organization. Journal of human evolution, 200, 103634. Advance online publication. Disponible en:
    https://doi.org/10.1016/j.jhevol.2024.103634.
    Enlaces al capítulo de Parántropos
    Ivoox: https://go.ivoox.com/rf/115707373
    Spotify: https://open.spotify.com/episode/6a4QVewDPHQItnJjFGjhN4?si=6RHtJtuURTmhpUrTlfwGOg
    45 min
  • El Monstruo del lago Ness
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    El monstruo del Lago Ness es un críptido, una criatura cuya existencia ha sido sugerida pero no reconocida por consenso científico. Este monstruo es, según se dice, un animal de gran tamaño y de especie desconocida que habita en el Lago Ness, en las Tierras Altas de Escocia. Este críptido sin embargo, es similar a otros supuestos monstruos lacustres de Escocia y otros lugares cercaos, aunque su descripción varía de un relato a otro. Igualmente, el interés popular y la creencia en la existencia del animal han variado desde que salió a la luz pública por primera vez en el año 1933. La evidencia de su existencia es anecdótica, con algún material fotográfico muy cuestionado, lo mismo que algunas lecturas de sonar mínimas que se han realizado en la zona.
    La afirmación más común entre los creyentes, es que la criatura representa una línea de plesiosaurios que han logrado sobrevivir llegando hasta nuestros días. La comunidad científica considera al monstruo del Lago Ness como un mito moderno y explica que los avistamientos incluyen identificaciones erróneas de objetos más mundanos, engaños absolutos e ilusiones. A pesar de ello Nessie, nombre con el que ha sido conocido cariñosamente al legendario monstruo desde la década de 1950, sigue siendo uno de los ejemplos más famosos de criptozoología.
    Las teorías sobre la naturaleza exacta de los avistamientos del monstruo del Lago Ness varían, los mismos incluye la pareidolia o identificación errónea de focas, peces, troncos, espejismos, y distorsión de la luz, cruce de estelas de barcos o patrones de olas inusuales. En el lago, se han encontrado esturiones de gran tamaño y debido a su tamaño y su apariencia inusual, alguien que no esté familiarizado con ellos podría confundirlos fácilmente con un monstruo. Una idea más reciente postula que el "monstruo" en realidad no es nada más que burbujas y perturbaciones en el agua causadas por la pequeña actividad volcánica que se da en el fondo del lago. Este último argumento está respaldado en menor grado por una correlación entre el movimiento tectónico y los avistamientos reportados.
    Nuestro capítulo de hoy, nos llevará hasta las tierras altas de Escocia, donde veremos de cerca cuáles evidencias científicas soportan o cuestionan la existencia de esta mítica criatura, tratando de llegar de manera objetiva a una conclusión válida sobre su existencia
    Música del capítulo
    Trailer Music World II - ''Fragements Of Darkness'' by Whitesand
    Rest for the Wicked - Explore Loch Ness on a Submarine to find Nessie
    Rock Bit – The Police - Message In A Bottle (8-Bit)
    The Police - Synchronicity II
    Enlaces
    Abel G.M. 2023. En busca del mito de Escocia. Buscan al monstruo del Lago Ness con submarinos, drones y más de 100 voluntarios. National Geographic. Disponible en:
    https://historia.nationalgeographic.com.es/a/buscan-monstruo-lago-ness-submarinos-drones-mas-100-voluntarios_20126
    Bauer, H. 2002. “The Case for the Loch Ness ‘Monster’: The Scientific Evidence”, Journal of Scientific Exploration 16(2): 225-246. Disponible en:
    https://www.researchgate.net/publication/228706861_The_case_for_the_Loch_Ness_''Monster''_The_scientific_evidence
    Bauer, H. 2020. “Loch Ness Monsters as Cryptid (Presently Unknown) Sea Turtles”, Journal of Scientific Exploration 34(1): 93-104. Disponible en:
    https://www.researchgate.net/publication/342296517_Loch_Ness_Monsters_as_cryptid_presently_unknown_sea_turtles
    Bauer, H., & Watson, R. 2024. Failings of Nessie Debunkers and of Debunkers in General. Journal of Scientific Exploration, 38(1), 138-154. Disponible en:
    https://doi.org/10.31275/2024287 7
    BBC. 2019. Loch Ness Monster may be a giant eel, say scientists. Disponible en: https://www.bbc.com/news/uk-scotland-highlands-islands-49495145
    Gilchrist J. 2019. New DNA evidence may prove what the Loch Ness Monster really is. Nessie's legacy continues. Popular Science. Disponible en:
    https://www.popsci.com/loch-ness-monster-dna-mystery/
    Illumina. 2025. If there is a monster in Loch Ness, this geneticist will find it. Disponible en:
    https://www.illumina.com/company/news-center/feature-articles/loch-ness-edna.html
    Little M.A. 2023. Is the Loch Ness monster real? The Conversation. Diponible en:
    https://theconversation.com/is-the-loch-ness-monster-real-197338
    Metcalfe T. September 9, 2019. Loch Ness Contains No 'Monster' DNA, Say Scientists. Live Science. Disponible en:
    https://www.livescience.com/loch-ness-monster-dna-study.html
    Philip, L. J. 2024. Selling the nation: the commodification of monstrous, mythical and fantastical creatures. Scottish Geographical Journal, 140(3–4), 474–489. Disponible en: https://doi.org/10.1080/14702541.2024.2363780
    Schafer S.C. 2020. The History and Hoax of the Loch Ness Monster. Hint: The iconic photo is not what it seems. Medium. Disponible en:
    https://medium.com/@sarahcschafer/the-history-and-hoax-of-the-loch-ness-monster-5b2d383aaa45
    Scott, P., Rines, R. 1975. Naming the Loch Ness monster. Nature 258, 466–468. Disponible en: https://doi.org/10.1038/258466a0
    Smith, O.D. 2023. “Nessie and Noctilucent Clouds: A Meteorological Explanation for Some Loch Ness Monster Sightings ”. Coolabah, no. 34, pp. 25-45, Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/372186963_Nessie_and_Noctilucent_Clouds_A_Meteorological_Explanation_for_Some_Loch_Ness_Monster_Sightings
    Teeman, T. (2020) “The New Loch Ness Monster Photo May Be a Fake – but the Mystery Endures”, Daily Beast (Science), Disponible en:
    https://www.thedailybeast.com/the-new-loch-ness-monster-tourist-photo-may-be-a-fake-but-the-mystery-endures
    Worrell B. 2023. The Loch Ness monster: myth or reality?. Colorado Arts and Sciences Magazine. Disponible en:
    https://www.colorado.edu/asmagazine/2023/11/27/loch-ness-monster-myth-or-reality
    Resultados del análisis de ADN Ambiental. Equipo de Neil Gemmell
    Disponible en: https://lochness.shinyapps.io/loch_ness_bysample/
    1 hr 59 min
  • Australopithecus anamensis
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    Australopithecus anamensis
    Aún hoy se desconocen muchos datos de los representantes mas antiguos del género Australopithecus, sin embargo a la fecha, la especie A. anamensis, es la que muestra fósiles con cronologías mas antiguas entre unos 4,2 y 3,8 ma. El nombre de esta especie proviene de la palabra turkana "anam" que significa lago y fue elegida en razón de la proximidad de Kanapoi al lago Turkana. A. anamensis era una especie que tenía pocos restos fósiles importantes y por muchos años permaneció obstinadamente fuera de la vista. Sus únicos restos conocidos consistían solo en dientes y fragmentos de mandíbula. Sin embargo esto empezó a cambiar en el mes de de febrero del 2016, gracias a la asombrosa suerte de un pastor llamado Ali Bereino, quien había encontrado un maxilar perteneciente a un antiguo homínido. Al llevar éstos restos al laboratorio, se descubrió que los mismos se parecían más a los del A. anamensis que a cualquier otra especie. Estos restos correspondían a un cráneo muy completo con una antigüedad de aproximadamente 3,8 millones de años, lo que representa un período crítico en la evolución del grupo de los australopitecinos. El cráneo reveló una cara significativamente más prognática y una capacidad craneal menor a la de la especie de Lucy, con apenas unos 365-370 c.c.. Basándose en la evidencia anterior, la mayoría de los investigadores piensan que la especie de Lucy, A. afarensis descendía directamente de A. anamensis. Actualmente se está revaluando la relación entre las dos especies debido al descubrimiento del cráneo.
    En los restos craneales se observan claras reminiscencias primitivas de los primates del Mioceno, con mandíbulas relativamente pequeñas y la dentición en forma de una “U” estrecha, con un ligero diastema entre el canino inferior y el primer premolar. Sin embargo, los restos postcraneales muestran claramente uno de los rasgos clave que nos comenzaron a hacer humanos como son la bipedestación que se manifiesta en la articulación de la tibia con con el fémur región importante para absorber las cargas de la locomoción bípeda. Rasgos morfológicos que tenemos también los humanos modernos. Se han encontrado fósiles de esta especie en una variedad de entornos, como orillas de lagos, bosques y áreas más abiertas. Es probable que la especie durmiera en los árboles y buscara alimento tanto en los árboles como en el suelo, mientras se movían bípedos alrededor de su área de distribución en busca de recursos y parejas.
    Nuestro capítulo de hoy nos retrocede en el tiempo un poco más de 4 millones de años, donde haremos un viaje para conocer de cerca algunos aspectos de la biología de esta especie, que se piensa que fue el primer eslabón del linaje de los Australopithecus, uno de los primeros ancestros en la línea evolutiva que lleva hacia el género humano, el género Homo.
    Música del capítulo
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    Música para relajarse y descansar - Flauta indígena y sonidos de la naturaleza
    Meme Music - House of The Rising Sun (SNES Remix)
    Erik Grönwall - House Of The Rising Sun - Epic Dark Version
    Enlaces
    Bobe, R., Manthi, F. K., Ward, C. V., Plavcan, J. M., & Carvalho, S. (2020). The ecology of Australopithecus anamensis in the early Pliocene of Kanapoi, Kenya. Journal of human evolution, 140, 102717. Disponible en:
    https://ora.ox.ac.uk/objects/uuid:15436b14-2c22-4adb-b366-518f3aac34fb/files/rj098zb146
    Bobe R, Wood B. Estimating origination times from the early hominin fossil record. Evolutionary Anthropology. 2021; 31: 92–102. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/evan.21928
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    Cerling, T. E., Manthi, F. K., Mbua, E. N., Leakey, L. N., Leakey, M. G., Leakey, R. E., Brown, F. H., Grine, F. E., Hart, J. A., Kaleme, P., Roche, H., Uno, K. T., & Wood, B. A. (2013). Stable isotope-based diet reconstructions of Turkana Basin hominins. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 110(26), 10501–10506. Disponible en: https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.1222568110
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    https://shs.hal.science/halshs-00009681/document
    1 hr 21 min
  • Domesticación y ganadería, la revolución del neolítico
    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
    El Neolítico, también conocido como la Nueva Edad de Piedra, fue un período crucial en la historia de la humanidad, ya que durante este periodo, los seres humanos hicieron importantes avances en la agricultura, la cerámica y la tecnología, pero sin lugar a dudas uno de los logros más significativos fue el inicio de la domesticación de animales. Este fenómeno marcó el comienzo de lo que hoy llamamos la ganadería, una actividad que mantiene aún una gran influencia en la forma en que vivimos hoy en día y que fue cada vez más importante durante la edad de los metales o Calcolítico. A medida que las comunidades humanas comenzaron a establecerse en asentamientos permanentes, éstas se dieron cuenta de que podían aprovechar los recursos de los animales y de las plantas de forma masiva para su beneficio. Inicialmente, las primeras especies de animales que se criaban, lo hacían principalmente para obtener carne, leche y pieles, pero con el tiempo también se utilizaron para el trabajo en el campo y la agricultura, el transporte y también parla la guerra.
    La domesticación de animales durante Neolítico tuvo un impacto tremendo en el desarrollo y la demografía de las poblaciones humanas, ya que junto con el desarrollo de la agricultura se logró un mayor y constante suministro de alimentos y productos de origen animal, lo que a su vez contribuyó, gracias a la calidad nutricional de los alimentos y al frecuencia en su consumo, al crecimiento de las poblaciones humanas y con ello al desarrollo de sociedades más complejas. Con esto los grupos humanos se fueron haciendo además de más numerosos, más complejos, naciendo a la par de las primeras civilizaciones, la política, la economía y el comercio. La cría de animales y el cultivo de plantas no solo proporcionaban alimentos para el consumo local, sino que también permitían la producción excedente, que se podían intercambiar con otros grupos humanos. Esto llevó al desarrollo de rutas comerciales y al intercambio de bienes y conocimientos entre diferentes regiones, lo que a su vez contribuyó a la difusión de la cultura y el avance de la civilización. Pero también hubo un gran impacto en la salud y el bienestar humano, ya que por ejemplo la relación simbiótica entre los seres humanos y los animales domesticados promovió la aparición de enfermedades zoonóticas, que a su vez condujo al desarrollo de la medicina y la ciencia veterinaria.
    Nuestro viaje de hoy nos lleva a dar una vuelta por nuestro pasado, retrocediendo un poco más de 12000 años para ver de cerca como, cuándo y dónde ocurrió primero la domesticación y luego el nacimiento de la ganadería, y con ello el nacimiento también de las primeras sociedades humanas que terminaron por desarrollarse hasta las primeras civilizaciones tanto durante el neolítico como en el calcolítico
    Música del capítulo
    • Volker Bertelmann - The Hidden Hand – Dune Prophecy Soundtrack from the HBO Original Series
    • Volker Bertelmann - The Emperor Has Called Upon Me – Dune Prophecy Soundtrack from the HBO Original Series
    • Symbology Cinematic - Leto in Caladan - Deep Focus Dune Ambient Music For Concentration, Reading and Work
    • 8 Bit Universe - The Clash - Should I Stay or Should I Go [8 Bit Cover]
    • UltimateGamerDudeX - Quarterflash - Harden My Heart 8-bit version
    • Quarterflash - Find Another Fool
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