Estamos en 1964, un año en que sucedían
algunas cosas interesantes en la música, porque la década estaba a la mitad y
se vivía una especie de calma que antecedería a la tormenta de Vietnam y la
recesión económica. En ese año hay una gran confluencia de ritmos en el
ambiente, los pasados como el bop y el twist, con los nuevos como la bossa nova
y la pachanga. Mezclados y no agitados, suenan híbridos por la calle; bien
combinados, suenan chic. Es el año de los Beach Boys, de Ennio Morricone, de
Oscar Peterson, de Nicola di Bari, de Carlos Román y Stan Getz. Es la década de
los Beatles, de Miles David y John Coltrane, y de Eddie Palmieri y La Perfecta.
Para ser más exactos, de Echando Pa’lante (Straight Ahead). Esta es La Hora
Faniática.