Cambia la vida y con ella también me trasformo, pasa el tiempo muy deprisa, en este reloj que no tiene manecillas, ni minutos, ni canción.
Y me arrastras como en un río, bajo las olas del mar. ¡Tantas cosas como hemos compartido! tengo la impresión de que están lejanas, tal vez esperando, lo que nunca llegará, ya tristemente te digo, que no me van quedando las esperanzas, para luchar.