Es tarde en la noche, estás frente a la chimenea. El fuego crepitando parece susurrar algo, es como si se tratara de comunicar contigo. Crees entender que te está tratando de decir algo, ¿quizás un chiste ordinario? Te pones de pie, vas a cerrar la puerta con llave, pero la encuentras abierta. Sabes que hay alguien más en la casa. Un quejido espectral a la distancia indica que al menos una persona de más de treinta tuvo que pararse de una silla baja, y ahí lo entiendes... es la pandilla en escabeche en Halloween.