Contrario a lo que pareciera desde afuera, no somos magnates ricachones, no compramos avenidas principales ni tenemos sombreros de copa ni monóculos. Hemos sufrido, ¿sabís?, nos ha costado harto estar donde estamos ahora, pagando dividendos, arrendando departamento, y llegando a la última semana del mes sobregirándonos para pagar el transporte público e ir a trabajar, y todo esto es porque somos sobrevivientes. Resistimos, y haremos lo que se requiera para sobrevivir, porque la pandilla es así, resiliente.
Acompáñanos en otro episodio lleno de precariedad y una que otra pieza dental falsa, como suele ser todas las semanas.
Para los Lo-Fi, como siempre, agradecimientos eternos para Diago Skybeat. Síganlo en Spotify y en Instagram.
Amor pandillero para ti. Seas quien seas, y hagas lo que hagas, pandilla duro.