L’Orfeo, favola in musica, estrenada el 24 de febrero de 1607 en una pequeña sala del Palacio Ducal de Mantua, es casi la primera ópera o, en cualquier caso, la más antigua conservada completa. Era el inicio de una nueva era: el Oracolo della musica ponía en práctica el lenguaje experimental que ya utilizaba en sus últimos madrigales, desarrollando un nuevo lenguaje sonoro que representaría la transición entre el Renacimiento y el Barroco. El texto literario asumía una perfecta comunión con la música, y se convirtió en un entretenimiento cortesano de enorme interés e ilimitadas posibilidades.