Estrenada en el Théâtre du Palais-Royal de París el 4 de diciembre de 1693, presenta una riqueza musical y una fuerza dramática abrumadoras. Su argumento nos narra una historia de traición, mito, ira y brujería en la que Médée, abandonada por su esposo Jason, usará su magia para una terrible venganza: envenenará a su rival Créuse y matará a sus propios hijos con la finalidad de destrozar la felicidad de su esposo. Jason sobrevivirá para prolongar su sufrimiento. Un ejemplo de violencia vicaria, ante la imposibilidad de encontrar un nuevo camino. Una patología nacida de la infinidad de grietas imposibles de superar.