Seguramente nosotros aprendimos a rezar de labios de nuestras madres. Nosotros podemos hablar con María, mirándola en los altares. Pero también podemos ponernos junto a ella para adorar a Dios. Le pedimos: “Señora nuestra, enséñanos a adorar a Cristo”…María sigue considerando todos y cada uno de los misterios de la vida de su hijo, no como realidades ajenas sino de su vida. Si deseas recibir el podcast a diario directamente en tu celular, ingresa a Godcast.mx y date de alta gratis!