«Descubren la puerta al inframundo maya»: Un peligroso descenso por pendientes y barrancos. Al fondo, el cauce de varios ríos, uno de sangre, que desembocan todos en cuatro caminos, uno rojo, uno blanco, uno amarillo y uno negro, que se cruzan. Sólo este último llega hasta Xibalbá.
Así describe el Popol Vuh -el libro sagrado de la mitología maya- el camino hacia el mundo de los muertos. Ahora, un equipo de investigadores ha descubierto en el Estado mexicano de Yucatán una red subterránea de cuevas que podría haber sido para los antiguos mayas una recreación de la entrada a este inframundo.