"Toda su especie vivía en perpetuo movimiento y nunca dormía, como los tiburones. Cada noche iban a gritar a algún show, generalmente en diferentes países. Cada día debían hacer
guardia frente a un hotel, la puerta de un teatro o de un estadio, con las caras pintadas con corazones y logos, las manos aferradas a fotos y pósteres, llorando y pataleando. Debían leer todas las entrevistas y aprenderse de memoria las respuestas, repetirlas, citarlas. Debían entrar en redes sociales, en foros y tumblrs y facebook y snapchats e instagrams y youtube y twittear y postear, dejar comentarios, crear rumores, amenazar con suicidarse.
Debían hacerse amigas de fans reales y conseguirles objetos preciosos, discos y fotos autografiadas, algún RT o mejor aún, un follow, hasta un DM. Alguna remera descatalogada, la posibilidad de estar en primera fila —ella era especialmente buena para atravesar multitudes y siempre, siempre, quedar junto a la baranda de contención con una chica de la mano, alguna chica menudita y desesperada que lloraba todo el tiempo—. A esas fans humanas debían convencerlas de muchas cosas: de decorar su habitación con fotos de los ídolos, de tatuarse sus nombres o sus logos, de jurar fidelidad, de robar dinero para ir a los shows —a los padres, a cualquiera—, de comprar todo el merchandising y conseguir cada
nueva versión, cada video, cada foto, de pasar diez, doce horas online trabajando, reblogueando, subiendo fotos, videos, comentando y rastreando. El trabajo se había vuelto enloquecedor en estos años digitales, porque los videos las fotos las canciones spotify twitter facebook tumblr youtube instagram no se terminaba nunca, completar una colección era imposible, verlo todo era imposible. Muchas compañeras habían decidido desaparecer, agotadas; bastaba con que dejaran de moverse, con detenerse un tiempo largo y se desvanecían."
Mariana Enriquez y un texto que nos invita a la fantasía de las fans y la profundidad del deseo.
Esta noche en una nueva emisión de nuestra República de las Letras #Antofagasta a través de Radio Sol 97.7 y su señal online. A las 22 horas, les esperamos !