A veces se confunde tener una práctica espiritual con saber gestionar las emociones, y ponemos algunas expectativas sobre las personas que meditan o que son terapeutas de alguna terapia energética. Creemos que no se enojan, no se deprimen o que "vibran alto" todo el tiempo y no es así.
Todas las personas pasamos por esas emociones y está bien sentirlas todas, Lo importante es aprender a gestionarlas para no quedarnos atrapadas en ellas.
En este episodio reflexionemos sobre la diferencia entre la espiritualidad y la gestión emocional.