El 2 de marzo del 2016, un hombre se estrella contra un muro de concreto mientras conduce su SUV Chevrolet Tahoe del 2013. El hombre viaja solo y no usa cinturón de seguridad. Los airbags poco pueden hacer a causa de la excesiva velocidad y de lo directo del impacto. El hombre muere instantáneamente.
El día anterior, el hombre había sido condenado por un gran jurado federal de violar leyes antitrust desde el 2007 al 2012. Tenía una probabilidad alta de terminar en la carcel.
El hombre en cuestión es Aubrey McClendon. Co-fundador de Chesapeake Energy, fue uno de los impulsores del controversial método del fracking para extraer gas de esquisto. McClendon era el Freddy Krueger del Fracking: comenzando de la nada, no paró de adquirir tierras para aplicar este método hasta el punto que se convirtió en un gigante de la energía. Era implacable para los negocios y no dudaba en aplicar tácticas dudosas para expandirse. También era un filántropo y en su comunidad local de Oklahoma era profundamente admirado. Pero caminó por la cuerda floja demasiado tiempo.
Primero en un ciclo que seguramente siga más adelante que podríamos llamar “los millonarios de Sebastián”. Es uno de los mejores programas que ha hecho. La narrativa que tejió es alucinante, donde sigue la historia de este hombre, pero además nos relata la historia de la industria de la energía de los últimos treinta años. No quedan fuera aspectos tan diversos como los Saudíes, Venezuela, equipos de basketball y una legendaria serie de TV. No se la pierdan.