¿Se puede escribir la historia con fuentes difusas? Sí, se puede. Si no, pregúntenle a Anne Bonny y a su amiga Mary Read, dos mujeres formidables que se embarcaron como piratas en el barco de uno de los piratas del caribe más temibles: Calico Jack Rackham. A pesar de que las fuentes sean rumores que le dan tanta validez al Assassin’s Creed como a las fuentes formales, la historia de estas dos chicas merece ser contada. No porque sea un canto romántico a la vida despreocupada del pirata, que no lo es, sino porque es una poderosa historia de liberación femenina y porque está llena de sexo, violencia y esos detalles sórdidos que tanto nos gustan.
La vida en un barco pirata era lo más parecido a vivir en una trinchera de la primera guerra mundial con orcos de mordor, así que no había chance de que aceptaran como iguales a Anne y a Mary. Por lo tanto, tuvieron que travestirse para sobrevivir y pelear fieramente durante la era de oro de la piratería como uno más de la tripulación. Por la noche, se encerraban en la habitación del Capitán Jack y hacían sórdidas fiestas de las cuales los marineros no tenían conocimiento. Se armó un triángulo amoroso en el cual Anne y Mary también tenían sentimientos la una por la otra.
Es demasiado para un único barco pirata. La historia se desparramará por todo el caribe y estará lleno de fuego de cañones, combate, sangre, tesoros y destrucción.