Siguen las postales de la guerra de los Treinta Años con la vida de Don Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares. Personaje fundamental de los primeros años del siglo XVII, trató de enderezar el destino imperial de España a fuerza de modernización, inteligencia y muchísimo esfuerzo. Lamentablemente, fue un hombre adelantado a su tiempo y se encontró un combo letal de resistencia a la reforma y derrotas militares por doquier.
La historia de Olivares es una historia triste. Es una historia de muchas cosas que pudieron ser pero no fueron. Es una historia de alejarse de las cosas buenas de la vida para cambiarlo por un camino lleno de esfuerzo y al final conseguir desprecio y demonización de los pares. Es por lo tanto, una historia bien Tortuliana.