Cambiar a negro, mientras el alba desnuda el alma de un te quiero,
y destruir el muro que separa el abismo de un beso cautivo,
y disimular que lloro de pena por la caricia que pinta un amor, con un pero,
con un desgarro arañando la espalda del destino sin beber de una boca sin motivo
Curar las heridas que rozando el alma quedan en el olvido de un recuerdo,
volver ha empezar por el final infeliz de un erase una vez un quizá desnudo,
conquistar la memez de un suspiro intentando gritar un deseo no cuerdo,
y desvestir una mentira que dice la verdad cuando muere un beso testarudo.
Con el amor en los talones y un beso sin azúcar descafeinando una boca,,
quiso el corazón, latir en un suspenso aprobado en las nubes de una tristeza,
donde querer es el arte de encontrar el final de un pecado que se equivoca,
donde tener es el verbo inconcluso acobardado en la monotonía de la simpleza.
Mire usted señor, que no soy dama de sus primaveras de un minuto,
que no soy consuelo de sus pañuelos en lagrimados por la soledad,
mire usted señor, que soy mujer de una eterna sonrisa sin su luto,
que me visto la desnudez de mi alma con besos con sabor a eternidad.
Canjeando miradas por sonrisas perdidas en mil baúles de la mente,
volviose azul el marrón de una vida incautada a la muerte mas temprana,
acariciando los votos de una promesa de volver a un ayer delincuente,
a un después de un ahora herido a un después de ayer, viene el mañana.
Doble ración de besos engañados por el alma condenada a la amargura,
botella de ron gastada entre los labios de un quizá no lo olvides,
de un después de recordar que llego la nada a la insensata locura,
golpe de trompetas anunciando el fin del mundo en un no, te descuides.
Juramentos de ida y vuelta gastando palabras encerradas en el alma,
buscando los versos escondidos de la ignorancia mas bendita,
descubriendo que un poema no es tormenta, sino la maldita calma,
un vago recuerdo de frases inconclusas de una carta de amor mal escrita.
Desterrando recuerdos que agonizan por las heridas curadas,
dime niño donde te conocí, donde me clavaste los puñales,
donde me desnudaste la verdad y me sembraste las mentiras,
por fin, te olvide y tu recuerdo no existe, murió clavado al olvido.
Destrozada por el invierno de aquellos hombres que besaban con las manos,
y que acariciaban la sensibilidad con los pies descalzos de bondad,
soñé que era pesadilla mi terrible realidad, no despierto y ya no siento,
floto entre nubes que sangran con mis lágrimas secas
Congelas los pensamientos con sonrisas nacidas en un iceberg
y te iluminas las mañanas derritiendo el calido latir de un pecho latiendo,
pero no serás, pirata de los sentimientos que rescató el corazón,
ni beberás del agua que manaba de los ojos de una tristeza desangelada.
Serás gozo en la oscuridad y un marca páginas de un libro oxidado,
un cuento que se escribe con la distancia del infinito perdido,
una mezcla de sal y limón como perfume en el infierno encontrado,
una desazón con determinación, que será tu abrazo encadenado.
Descansa sol, cierra los ojos día, la noche ya llego con sus sabanas frías,
despertar será tu futuro y tus sueños estrellas con historias que contar,
duerme atardecer que tus luces se apaguen con un guiño a escondidas,
como una vela apagada en un susurro que se deslizo entre las olas del mar