A inicios de la década de 1960, el pueblo de San Sebastián de Garabandal concitó la atención de los medios de comunicación. Entre 1961 y 1965, cuatro jóvenes en edad escolar Conchita González, Mari Cruz González, Jacinta González y Mari Loli Mazón, afirmaron haber presenciado apariciones del arcángel San Miguel y la Virgen María. Las muchachas entraban en estado de éxtasis y se registraron aparentes fenómenos paranormales registrados por cámaras fotográficas y filmaciones, tales como levitaciones, demostraciones de fuerza, etc. ante la presencia de cientos o miles de testigos que intentaron sustraer a las videntes del trance mediante pinchazos de aguja, quemaduras o golpes...