A los maestros que nos ayudan a ser personas, a pensar, a mejorar, a cuestionarnos las cosas, a crecer, a tener una visión más amplia, a sentir curiosidad, a apreciar el conocimiento, a creer que cualquier tiempo empleado en saber algo más no ha sido un tiempo perdido, a apreciar la belleza, a todos ellos, quiero hoy agradecerles haber tenido el arrojo de dedicar su vida a hacer que los demás seamos mejores. Yo, personalmente, intento cada día no defraudar a mis maestros.