En 1929 Hitler le puso al frente de su guardia personal, la SS (unos 280 hombres). Himmler hizo de ese grupo armado la base de su poder, dotándole de un servicio de información propio extremadamente útil en la lucha política (1931) y ampliándolo hasta contar unos 52.000 hombres en vísperas de la conquista del poder.
Tras el acceso de Adolf Hitler al gobierno (1933), Himmler fue nombrado jefe de la policía política (Gestapo); en alianza con Goering eliminó en aquel mismo año a Röhm, jefe de la organización paramilitar rival de la SS dentro del nazismo (las Secciones de Asalto o SA), durante la «Noche de los Cuchillos Largos».