Hemos visto algunos pasajes que revelan un conflicto cósmico entre Dios y Satanás. Pero ¿cómo es posible tal conflicto? ¿Cómo podría alguien oponerse al Dios omnipotente? Si el Conflicto Cósmico fuera una mera cuestión de poder, habría terminado antes de empezar. Debe, pues, ser de otro tipo. De hecho, las Escrituras revelan que el Conflicto es una disputa en torno al carácter de Dios, un conflicto acerca de acusaciones difamatorias hechas por el Diablo contra Dios en el sentido de que, entre otras cosas, el Señor no es totalmente bueno y amoroso. Tales afirmaciones no pueden ser contrarrestadas mediante el poder o la fuerza, sino comparando los dos caracteres en pugna.