En la naturaleza hay cuatro elementos fundamentales, que son una especie de «poderes» contra los que es difícil luchar. Ellos fueron en los primigenios tiempos de la filosofía en la Antigua Grecia los genuinos protagonistas. Ellos sirvieron como teoría filosófica y por ende del conocimiento para averiguar el por qué y la procedencia de las cosas. Todo giraba a su alrededor. Se podría decir que la sostenían la escuela filosófica de los presocráticos, es decir los filósofos anteriores al "SUMMUM MAGISTER": SOCRATES, representados por ANAXIMANDRO, ANAXÍMENES y HERÁCLITO. Me estoy refiriendo amigas y amigos internautas y oyentes de nuestras "Letras Encadenadas" a la tierra, viento. aire y fuego. Alrededor de ellos-reitero- gira el mundo. Incluso el ser humano, que está dentro de la naturaleza. Podríamos decir-salvando las distancias- que es una filosofía eminentemente naturalista. Mirándolo con ojos de ahora diré con atrevimiento, que fueron los primeros ecologistas. Por otra parte, cada uno de ellos es un poder independiente, que tiene enemigos. Por ejemplo, el agua es el recalcitrante adversario del fuego. Sojuzgan y someten a todos los seres reales y mágicos. Les vuelvo a poner el paradigma del fuego, que usándole adecuadamente es muy beneficioso, pero usado por un dragón de forma maligna es devastador y sanguinario. Una muy, muy buena escritora: ALEJANDRA ESTEBAN ha trasladado todo el poder de ese elemento a una fabulosa novela llamada "EL CAMINO DE LOS ELEMENTOS. FUEGO", que ha editado muy bien la formidable KIVIR ediciones. "EL CAMINO DE LOS ELEMENTOS. FUEGO" nos muestra unas veces simbólicamente, otras en forma de metáforas y algunas tal y como es su poder en continentes tan diferentes como América, Europa y África. En uno lo desempeña el machismo y su irracional posesión. Para él todo. Él lo que haga está muy bien hecho, y en cambio su pareja la escoba y la casa, aunque tenga la pata quebrada; el sosiego y el calor plácido en una casa modesta y toda la maldad humana en la guerra. Todo esto existe de forma mágica en el mundo de la fantasía, que se desarrolla de forma paralela al real. Pues existen dos historias que va una al lado de la otra, pero sin encontrarse. Las mismas tienen el nexo común de la protagonista y los lugares en el que este poder de una u otra forma se hace ver. ALEJANDRA ESTEBAN sabe magníficamente bien ensamblar esas dos historias, que son dispares, pero homogéneas. ¿A qué me estoy refiriendo con esta última palabra? Pues, a que en ese mundo mágico están presentes las maldades, bonhomías, defectos y virtudes. ¿Creen ustedes que existen diferencias entre uno y otro mundo? Depende las que nuestra imaginación desee añadir al segundo, es decir a la magia. Hay elementos comunes como los que se dan en la narración: nuestro sempiterno fuego, el amor, la muerte, el día, la noche. Se puede decir que existen personajes, que poseen ciertas similitudes como algunos de ese mundo mágico y viceversa. No todo- a mi modesto entender- gira en torno a la protagonista. También en torno a la tercera persona que no va narrando las vivencias de la que está presente y el de un personaje mágico, que de alguna forma nos introduce en los aconteceres de ese otra historia, de Baqué, de Sara y de esa otra persona misteriosa que aparece en un lugar que segurísimo descubrirán. Precisamente una de las muchas virtudes que atesora "EL CAMINO DE LOS TRES ELEMENTOS. FUEGO" es la muy buena creación de sus personajes. Esto lo digo, porque enseguida sabrán quienes pertenecen al mundo real y al mágico, aunque todo sea dicho ellos se llevan poco. ALEJANDRA ESTEBAN remata espléndidamente bien los diálogos, que da a la narración con un ritmo ágil y vivo juntamente con la sencillez y la facilidad del léxico, pues es muy entendible. Su lectura es muy entretenida. Se goza bastante caminando por sus páginas: apreciando sus aforismos, despreciando el machismo posesivo y agobiante, sintiendo una mezcla de compasión y desprecio a la vez por el jefe de la banda, el deseo de esta en la enfermería del hospital ayudando altruistamente a Camila y a Sara... en fin, percibiendo y asimilando cada pasaje de los dos mundos simbióticos. El estilo nos muestra la intriga, los enigmas y la tensión. El fondo nos lleva más allá de la novela en cuestión, es decir mediante la reflexión podemos alcanzar la esencia no solo de la narración, sino el del llegar a conocernos mejor a nosotros mismos y afrontar situaciones aparentemente difíciles sin la incertidumbre y el miedo. Todo lo que le estoy diciendo es el genuino reflejo de "EL CAMINO DE LOS ELEMENTOS. FUEGO" es más que un libro de entretenimiento, sino algo más. Yo obviamente se la recomiendo, porque se van a entretener bastante con las andanzas de Camila. Volverán a sentir una inmensa placidez y cierta ansia por llegar al final. Éste es..."EL CAMINO DE LOS ELEMENTOS. FUEGO" de ALEJANDRA ESTEBAN tiene un destacado lugar en uno de los estantes relucientes de la biblioteca radiofónico-sonora en por supuesto "Letras Encadenadas".